domingo, 30 de octubre de 2016

La Reforma Protestante... ¿qué es?

Una  maestra en la clase, conversa con sus alumnos  sobre fechas importantes y qué acontecimiento histórico recuerdan ese día. Así los niños mencionaron 1º de mayo, Día de los Trabajadores; 19 de junio, Natalicio de Artigas; 18 de julio, Jura de la Constitución; 25 de agosto, Declaratoria de la Independencia entre otros…

De repente, la maestra hace una pregunta: “¿Qué recordamos el 31 de octubre?” Se produce un silencio, y una voz grita desde el fondo del salón… “¡Halloween!”

La maestra, sin quitarle valor a la respuesta de Diego, le contesta: “Tienes razón Diego, muchas personas ese día celebran Halloween porque desconocen que algo mucho más importante sucedió un 31 de octubre. ¿Quieren que les cuente?”

Toda la clase grita… “¡Si! ¡Si!”. La maestra coloca en el pizarrón un dibujo de una iglesia descuidada y alrededor comienza a colocar elementos que se utilizan en la reparación o mejora de una construcción: pincel, pintura, serrucho, destornillador, martillo…

Cecilia, espontánea como siempre, le pregunta: “Mae, ¿ese día recuerdan la destrucción de una iglesia?”

Tratando de disimular la risa, por la graciosa pero interesante pregunta de Cecilia, la maestra contesta: “No, Ceci. Todo lo contrario, ese día recordamos la Reforma de la Iglesia”

Luego, dirigiéndose a la clase, pregunta: “¿Cuándo es necesario  hacer una reforma en una casa?” Las respuestas comienzan a llover y el pizarrón se llena de ideas. Entre todos concluyen que una reforma es necesaria cuando algo no funciona bien, hay que hacer cambios para que las personas que allí habitan vivan mejor.

Continúa preguntando… “¿Quién realiza la reforma?” Nuevamente se elabora una lista de sugerencias con las opiniones de todo el grupo. “Hay un arquitecto que diseña la reforma y albañiles que la realizan.”

“Muy bien - dice la maestra – todo esto que estuvimos conversando tiene mucho que ver con lo que debemos recordar cada 31 de octubre.”

“Escuchen con mucha atención la historia que les voy a contar… Hace muchos años, exactamente en el siglo XVI,  un hombre llamado Martín Lutero, se dio cuenta que las cosas en la iglesia, en todas las iglesias, no estaban funcionando bien, no como  Dios, el arquitecto que la diseñó, quería que funcionaran.”


¿Cómo se dio cuenta? Martín era un sacerdote, y por lo tanto él podía leer la Biblia. El resto de las personas no lo podían hacer. Cada día, él leía la Palabra de Dios porque quería saber que era lo que Dios quería decirle. Era la manera que tenía de escuchar a Dios, al igual que nosotros hoy.

Fue así que se dio cuenta que la Iglesia necesitaba una reforma. Dios, el arquitecto, le mostró a Martín que cambios había que hacer, para que la Iglesia estuviera mejor y las personas que allí estaban disfrutaran más de ella.
 
Javier, interrumpiendo a la maestra dice: “Mae, entonces Martín Lutero fue el albañil, ¿no?”

La clase estalló en risas. “Muy bien, Javier. Eso fue exactamente lo que pasó´. Martín fue uno de los albañiles que Dios utilizó para reformar la Iglesia.” - agregó la maestra.

Diana, curiosa como siempre, pregunta: “¿Qué cosas vio Martín que estaban mal en la Iglesia?”

“Muy buena tu pregunta Diana –contestó la maestra -   Al leer la Biblia, Lutero se dio cuenta de muchas cosas que andaban mal, que estaban equivocadas. Algunas de ellas fueron…

  • Solo los sacerdotes pueden leer e interpretar la Biblia

  •  Hay que pagar dinero para que los pecados sean perdonados. Cada pecado tiene su precio.
Gastón, que estaba muy pensativa, mientras la maestra hablaba, dice: “Entonces Dios le dio a Martín Lutero la Biblia como instrumento para hacer la reforma, ¿no?”

“Claro Gastón. Y Martín la usó para contarle a las personas qué era lo que estaba mal. Martín Lutero, comenzó a escribir en un papel todas aquellas cosas que debían cambiar acompañadas del texto bíblico que así lo enseñaba.”

Estas eran algunas de sus ideas:

  • Jesús pagó el precio por nuestros pecados… solo basta tener fe en él para recibir el perdón…  "...por gracia sois salvos por medio de la fe... no por obras..." Romanos 2:8 y 9
  • El hombre se salva por la fe y no por sus obras. 
  • Se debía hacer accesible la Palabra de Dios a los creyentes.
  •  El diálogo entre Dios y el hombre es más importante que los sacramentos o ritos.
  •  La Biblia podía ser interpretada por cualquier creyente y no sólo por los sacerdotes.
  •  Los hombres desde que habitan en este mundo son pecadores. "...todos pecaron y están separados de... Dios" Romanos 3:23

 “¡Cuántos cambios había que hacer… - dice Lorena - yo ya me cansé.”
 “Estos son solo algunos, Lore. En realidad Martín Lutero propuso 95Tesis que mostraban todo lo que había que reformar en la Iglesia.”

“¿Todo eso lo hizo en un día? Porque solo recordamos un día, el 31 de octubre…”, comentó Daniel, algo confuso.

“No, Danielito. Esto le llevó mucho tiempo de estudio e investigación a Martín Lutero. Recordamos ese día, porque fue el que Martín lo compartió con todas las personas de su ciudad.”

Un 31 de octubre de 1517, Lutero pegó en las puertas de la Iglesia de Wittenberg en Alemania, una lista con todas las cosas que había que cambiar, lo que la Biblia les decía qué debían hacer.

A partir de ese día, comenzaron a producirse cambios en la Iglesia. Dios usó a Martín Lutero como albañil y a muchos otros hombres como Calvino, por ejemplo, para que las personas conocieran más a Dios y pudieran vivir como él quería; para tener una vida mejor.

Algunas personas no estuvieron de acuerdo con las ideas de Lutero y los demás reformadores, y comenzaron a llamarlos “protestantes”.

“Ah, por eso el 31 de octubre, decimos que recordamos la Reforma Protestante”, se escucha una voz tímida. Era Lucía, que toda la clase había escuchado atentamente a la maestra.

Hoy en día, la Biblia está al alcance de todos, todos podemos leerla y encontrar en ella lo que Dios tiene para nosotros. Sabemos que Dios nos ama y nos da la posibilidad de acceder al cielo, solamente pidiendo perdón por nuestros pecados e invitándolo a formar parte de nuestras vidas.

¡Es un buen acontecimiento para recordar cada 31 de octubre!


1 comentario:

  1. Genial tu explicación Ana sobre la Reforma, cada año me veo en figurillas para explicar a mis alumnos de Religión Evangélica en los colegios en manera que lo puedan entender
    Te lo "robo" con tu permiso. Bendiciones desde el sureste de España. Carlos y Patricia Bloise

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