sábado, 4 de junio de 2016

¿Eres un Patito Feo o un Patito Lindo?

¿Conoces el cuento de Patito Feo?  

En una linda mañana primaveral, una hermosa pata empollaba sus huevos y mientras lo hacía, pensaba en los hijitos fuertes y precioso que pronto iba a tener. De pronto, empezaron a abrirse los cascarones. 

A cada cabeza que asomaba, el corazón le latía con fuerza. Los patitos piaban a coro. La madre los miraba… eran todos tan hermosos… únicamente había uno, el último, que resultaba algo raro, era más feo que los demás.  Poco a poco, los patos fueron creciendo y aprendiendo a buscar entre las hierbas los gusanos más gordos, a nadar y hasta bucear en el agua. Cada día se los veía más bonitos. Salvo el que nació último… cada día su cuello era más largo y su cuerpo más grande que el de los demás. La madre pata estaba preocupada y triste ya que todo el mundo que pasaba miraba al patito con rareza y lo empezaron a llamar “Patito feo”. Sus hermanos también lo despreciaban porque lo veían diferente a ellos.  El patito comenzó a sentirse muy solo, así que decidió irse de allí.  Esperó a que todos se fueran a dormir y emprendió un largo camino. En cada lugar que llegaba, se burlaban de él y llamaban “Patito Feo”. Ya no sabía donde quedarse, estuvo deambulando durante todo el invierno. Un buen día, encontró a un grupo de cisnes blancos de cuello largo. Decidió acercarse a ellos y ver qué pasaba. Los cisnes al verlo se alegraron. El patito no podía creerlo, nunca nadie se había alegrado de verlo. Todos los cisnes lo aceptaron desde el primer momento.  Patito no entendía que estaba pasando, hasta que al llegar al lago, se miró en el agua y se vio… él también era un precioso cisne de cuello largo. Había encontrado a su familia.  

¿Estaban bien los que se reían del patito y lo llamaban Patito Feo? ¿Era feo por ser diferente a los demás?  ¿Alguna vez te pasó lo mismo que al patito? ¿Alguien se rió de ti? ¿Te llamaron feo? ¿Te burlaste de alguien por cómo era?   

Dios nos creó a todos diferentes. Por ejemplo tenemos diferencias de edad, de costumbres y hábitos. Algunos nos diferenciamos en nuestro aspecto o en nuestra forma de ser. Somos bajitos, altos, flacos, con pecas, con rulos, morochos, charlatanes o tímidos. También nos diferenciamos en nuestra forma de vestirnos, de caminar, en nuestros gustos, en nuestra forma de hablar y de pensar.  

Pero para él somos todos especiales, tenemos el mismo valor. Cuando Dios te mira, te ve así: “… una creación maravillosa…” (Salmo 139:14) Cuando mira a los que están a tu alrededor, también los ve así. Por lo tanto, no te tiene que importar cuando se rían de ti, y tú tampoco tienes que reírte de los demás. Deber estar contento como sos, porque Dios puso especial atención cuando te creó y quiso que fueras así. Y debes aceptar a los demás como son, porque Dios también los creó de esa manera.  

No hay Patitos Feos, ni Patitos Lindos… hay Maravillosas creaciones de Dios. ¡Tú eres una de ellas!  


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