sábado, 23 de abril de 2016

Un gran método de trabajo

¿De qué manera te gusta trabajar a vos? ¿Solo o en equipo? En la Biblia encontramos un trabajo en equipo del que podemos aprender mucho.


¿Conoces a Nehemías? Nehemías era un judío que había sido llevado prisionero a Babilonia. Seguramente tenía una muy buena conducta, porque llegó a trabajar en el palacio. Él era el copero del rey. ¿Qué es un copero? En ese tiempo, antes de que el rey comiera o tomara algo, alguien tenía que probarlo por si estaba en mal estado o… ¡envenenada! ¿A quién le gustaría ese trabajo?

Nehemías tenía ese trabajo. Si bien no parece muy divertido, por el contrario, era ¡muy riesgoso! Pero Nehemías lo hacía de la mejor manera, con responsabilidad y el rey se daba cuenta de eso. Lo quería mucho y se preocupaba por él. Un día cuando lo vio mal, le preguntó que le pasaba. Nehemías, aprovechó la oportunidad y el interés del rey y le contó: “La verdad, sí estoy triste, y es que la ciudad donde están las tumbas de mis antepasados está en ruinas. Sus portones han sido destruidos por el fuego.” (Nehemías 2:3) El rey se ofreció ayudarlo y le dio todo su apoyo.

Pero, ¿Nehemías podía hacerlo solo? Él sabía que no, por eso organizó un trabajo en equipo. Reunió  a las personas y les dijo:  “Ustedes conocen bien el problema que tenemos, porque los muros de Jerusalén están en ruinas y sus portones se quemaron. Pero vamos a reconstruirlos…” (Nehemías 2:17)  ¿Qué le habrán contestado? “¡Manos a la obra!” (Nehemías 2:18) ¡Querían realizar la tarea y hacerlo en equipo! Pero, ¿cómo se hace?

-          Organizar el trabajo y dividir la tarea. Todos no podían trabajar en el mismo lado del muro. Se iban a molestar y el trabajo no se iba a realizar bien. Entonces Nehemías comenzó a decirles que parte les tocaba a cada uno. Por ejemplo “ Los sacerdotes, junto con su jefe Eliasib, reconstruyeron la entrada de las Ovejas” (Nehemías 3:1) Cuando tenemos un trabajo en equipo es necesario organizarnos. Todos no podemos hacer todo. Hay que dividirse la tarea. Unos buscan información. Otros la resumen, otros la escriben en la cartelera, otros buscan imágenes…

-          Cada uno aporta algo. Algunos que trabajaban con plata, aportaron esto para la recontrucción del muro. Cada uno traía algo. Cuando preparamos un trabajo entre varios tenemos que hacer lo mismo. Unos pueden traer información, otros cartulina, otros imágenes, otros marcadores. Algunas veces nos reunimos en una casa y otras veces en otra. El trabajo es del equipo y no de uno solo. Mirá lo que dice Eclesiastés 4:9, “Más valen dos que uno, porque obtienen más fruto de su esfuerzo.

-           Poner ganas al trabajo. ¡Eso hicieron los judíos al reconstruir el muro! “…el pueblo trabajó con entusiasmo.” (Nehemías 4.6) Cuando hacemos un trabajo en equipo es cierto que disfrutamos de estar con nuestros amigos, pero no hay que olvidarnos que hay que ponerle ganas al trabajo. Hacerlo de la mejor manera y ayudándonos los unos a los otros.

-          Vencer las dificultades. La reconstrucción del muro no fue siempre fácil. En algunos momentos hasta fue peligroso porque había personas que no querían que lo hicieran. Pero el pueblo no bajó los brazos. Se cumplió lo que dice Eclesiastés 4:10 “Si caen, el uno levanta al otro.” Cuando algo resulta difícil en un trabajo, en vez de bajonearse todos, levántense! “Sí, se puede hacerlo” deben decirse y seguir adelante hasta terminarlo.

El pueblo también se divirtió en equipo… pero, ¿cuándo? ¡Cuando terminaron! “Cuando llegó el momento de dedicar la muralla, buscaron a los levitas en todos los lugares donde vivían, y los llevaron a Jerusalén para celebrar la dedicación con cánticos de acción de gracias, al son de címbalos, arpas y liras.”(Nehemías 12:27) La tarea estaba terminada, se podía festejar. Cuando trabajas en equipo también podés disfrutar, pero recuerda… ¡primero termina la tarea! Cuando se te pida trabajar en equipo, recuerda el ejemplo de Nehemías.


sábado, 16 de abril de 2016

La Tierra también tiene su día

¿Sabías que el 22 de abril es el Día de la Tierra? Desde 1969, ese es el día para celebrarlo. Todo
comenzó en los Estados Unidos, cuando un senador, cansado de que sus reclamos por el cuidado del Medio Ambiente no fueran escuchados, decidió hacer una protesta. Buscó la ayuda de otras personas que se preocupaban por el planeta y así inició un grupo que comenzó a luchar por el cuidado de la Tierra.

¿Por qué será necesario dedicarle un día a la Tierra? Quizás porque nos estamos olvidando de una tarea que Dios puso en nuestras manos.

¿Recuerdas cuándo comenzó todo? Viajemos en el tiempo…

“Cuando Dios comenzó a crear el cielo y la tierra… no había en ella nada…” El primer día Dios separó la luz de la oscuridad, creando el día y la noche. Luego separó las aguas, creando el cielo. Al llegar el tercer día, separó las aguas de la tierra e hizo que esta diera fruto, creando los árboles y las plantas. Luego colocó luces en el cielo… estrellas y la luna en la noche y el sol en el día. Ya en el quinto día, Dios creó seres vivos que vuelen y otros que vivan en el mar. Luego otros animales… domésticos, salvajes, reptiles e insectos. Y por último al hombre. (Génesis 1)

Dice la Biblia que cuando Dios terminó su creación dijo que era “Buena en gran manera”. Estaba muy conforme con lo que había creado. Era excelente. Por eso le dio una tarea al hombre: “…llenen el mundo y gobiérnenlo…” (Génesis 1:28) Le estaba pidiendo que lo cuide, que lo mantenga como él lo había creado.

¿Lo hicimos?

¡Realmente no! Es por eso que tenemos que tener un día para pensar en cómo obedecer a Dios y realizar la tarea que nos dio… Cuidar su creación.

¿Qué podemos hacer para ser buenos “cuidadores” de la Tierra? ¿Qué ideas se te ocurren? Te damos algunas más…


Ahorra agua siempre que puedas

Siempre que puedas, recolecta y reutiliza el agua.

Mantén cerrada la canilla mientras no necesites el agua.

Riega por la mañana o bien tarde para que el agua no se evapore enseguida.

Apaga las luces cuando no las necesites.

Aprovecha la luz natural.

Siempre que puedas, utiliza la bicicleta o camina para trasladarte.

Cuida y reutiliza las hojas de papel.

Recicla tu basura y todo lo que puedas.

Clasifica la basura

Utiliza productos reciclados.

Evita utilizar bolsas de plástico cuando puedas usar otras.

Planta árboles y plantas

No tires papeles ni residuos en la calle

Cuida los animales y no los lastimes por diversión.

Evita usar aerosoles.


¿Muy difícil?


Comienza con aquellas cosas que tú puedas decidir si haces o no. Hazlo con lo que te rodea… tu casa, el colegio, la plaza, el parque, la playa... Cuida la creación que Dios hizo con tanto amor para que tú y yo la disfrutemos. Recuerda que cuando terminó, Dios dijo: “Es bueno en gran manera”.

domingo, 10 de abril de 2016

Un cumpleaños especial

Bethesda cumple 50 años… ¡cuántos años!

¿Conoces cómo nació?

El 11 de abril de 1966 los misioneros Keneth y Ana María Evenson fueron desafiados a servir a Dios en la educación. Aceptaron este desafío y comenzaron un jardín de infantes que empezó con 19 alumnos. Ese fue el nacimiento de Bethesda. Era una tarea muy difícil para ellos solos, así que se les une un maestro con muchas ganas de servir al Señor también, Oscar Moreira. El “Maestro”, así es como lo conocemos muchos a Oscar, fue de mucha importancia para el desarrollo y crecimiento de nuestro Colegio. Estuvo como director hasta que dejó de hacerlo para tener un merecido descanso. 

Pero Bethesda continuó creciendo y de jardín, pasó a colegio y luego a liceo. Hace 50 años que niños, adolescentes y jóvenes disfrutan, hacen amigos, estudian y se preparan para el futuro en sus salones.

El cumpleaños de Bethesda me recuerda una palabra que está en la Biblia… “Eben-ezer”. ¿Sabes que significa? “Hasta aquí nos ayudó el Señor”. Ayudó a los misioneros Evenson, ayudó al “Maestro”, ayudó a los directores, a las maestras, profesores, alumnos, a cada uno de los que formamos Bethesda.

¿Por qué? Porque “Los proyectos del Señor permanecen firmes para siempre.” (Salmo 33:11) Este texto de la Biblia está en las paredes del gimnasio, en el carné, en varios momentos del colegio para que recordemos que cuando obedecemos a Dios y seguimos los planes que él tiene para nosotros, no nos abandona. Sus planes para vos y para mí dice la Biblia que son para nuestro bienestar, para que disfrutemos, para que seamos felices. (Jeremías 29:11)

Cuando alguien cumple años, ¿qué hacemos? Festejamos junto a él, le hacemos regalos… ¡Eso mismo te propongo hacer con Bethesda!

¿Cómo podemos festejar? ¿Qué regalos le podemos hacer?
  • Ser buenos amigos. El Colegio es un espacio muy lindo para conocer nuevas personas y comenzar amistades que durarán por muchos años. Varias veces escuchamos consejos de la Biblia para ser buenos amigos. Ya sabemos cómo debemos hacer. Pero quizás es bueno recordar uno: “Trata de hacer el bien, y te ganarás amigos…” (Proverbios 11:27) Comparte, juega con todos, alégrate cuando a tus amigos les va bien y acompáñalos cuando están tristes, preocúpate por ellos, ayúdalos… 
  • Cuidando el colegio. Aquí pasamos muchas horas, es como nuestra casa. Por eso debemos colaborar para que esté limpia, ordenada, en buen estado. Pensemos cómo nos gusta tener nuestra casa y hagamos todo lo que podamos para que el colegio esté así. Tiremos la basura donde va, dejemos las canillas cerradas, evitemos dejar cosas tiradas, mantengamos los salones en orden… ¡Tú sabes cómo hacerlo!
  • Respetando a los demás. En la Biblia, cuando se estaba hablando de las autoridades, Pablo da un consejo: “…trátenlos con respeto y amor por todo lo que hacen, y vivan en paz los unos con los otros.” (1ª Tesalonicenses 5:13) Ese consejo es también para ti. En el colegio, hay muchas personas que hacen mucho por ti. Maestros y profesores que preparan sus clases, otros que te ayudan a buscar materiales, llamar a tus padres, buscar lo que pierdes; están los que limpian cada día para que estudies en un lugar agradable… todos hacen su tarea para que tú seas feliz el tiempo que estás aquí. Por eso, ellos se merecen respeto. Que los escuches cuando te hablan, que aceptes sus consejos, que les hables bien, que les agradezcas por lo que hacen, que les obedezcas cuando te dan una orden, que los ayudes en lo que puedas… Si lo haces, te aseguro que en Bethesda vamos a vivir en paz.
Muchos más regalos podríamos darles, pero creo que hay uno que lo hará festejar mucho. Filipenses 1: 27 dice: “…procuren que su manera de vivir esté de acuerdo con… Cristo.” Cada día en Bethesda, escuchas lo que Dios quiere y espera de ti, lo que él tiene y quiere darte porque sabemos que es lo mejor que puedes recibir cada mañana. Por eso, esfuérzate en poder escuchar y seguir estos consejos… si lo haces, no solo harás feliz a Dios y a todos los que formamos Bethesda, sino que tú lo serás también. 

Como todos somos Bethesda… ¡Feliz cumpleaños!

domingo, 3 de abril de 2016

Una gran decisión

Desde que te levantas hasta que vas a dormir estás tomando decisiones. ¿Qué ropa elijo? ¿Manga corta o manga larga? ¿Qué desayuno? ¿Chocolatada o jugo de naranja? ¿Hago los deberes y luego juego o al revés? ¿Qué meriendo? ¿Torta o sandwiche? ¿Ordeno el dormitorio como me pidió mamá o no?


Algunas decisiones son más fáciles de tomar que otras, algunas nos beneficiaran y otras nos perjudicaran. Por eso es importante pensar bien antes de decidir para tomar “buenas decisiones”

En la Biblia encontramos a un joven que en un momento de su vida tomó una muy buena decisión: “Y Daniel propuso en su corazón no contaminarse…” (Daniel 1:8) Daniel eligió cuidarse. Le daban la posibilidad de comer la comida del rey… ¡Imagínate la comida que sería! Sin embargo él prefirió comer sano para cuidar su cuerpo.

El 7 de abril es el Día Mundial de la Salud, un excelente día para tomar una buena decisión como Daniel, “Elegir cuidarse”.

¿Sabes cómo se define la palabra Salud? Salud es un estado de completo bienestar físico, mental, social y espiritual y no solamente la ausencia de enfermedad. Quiere decir que estamos saludables cuando nos sentimos bien en nuestro cuerpo, en nuestra mente y en nuestra relación con los demás. 

¿Por qué debemos cuidar nuestro cuerpo? “Tú fuiste quien formó cada parte de mi cuerpo. Soy una creación maravillosa, y por eso te doy gracias.” (Salmo 139:13-14 TLA) Dios creó nuestro cuerpo y lo hizo con especial atención, para él era maravilloso. Nuestra tarea ahora es cuidar ese cuerpo.

¿Cómo lo vamos a hacer?

J  Alimentándonos bien. Para crecer sanos y fuertes tenemos que comer de todo un poco, poniendo especial atención en que no falte el agua, los cereales, las frutas y verduras, los lácteos, las carnes y huevos, aceites, azúcares. Los alimentos nos regalan los diferentes nutrientes que nuestro cuerpo necesita.

J  Manteniendo nuestro cuerpo limpio, agua y jabón de la cabeza a los pies.

J  Teniendo nuestra cabecita libre de piojos. ¡Qué feo y molesto que es que mamá nos pase el peine fino! Sin embargo es muy importante para asegurarnos que estos “amiguitos” estén presentes.

J  Cuidando nuestra boca: cepillándonos los dientes luego de comer, evitando las golosinas en exceso y visitando al dentista con frecuencia.

J  Visitando al doctor y teniendo todas las vacunas. Aunque un poquito dolorosas, son unas excelentes amigas que nos ayudar a evitar enfermedades.

J  Haciendo ejercicio. Mirá lo que dice la Biblia: “Es verdad que el ejercicio físico ayuda a que todo el cuerpo esté sano…” (1ª Timoteo 4:8 TLA) Por eso, practica deportes y gimnasia, camina, sube escaleras, anda en bicicleta… Es mejor estar en movimiento que pasar muchas horas frente a la televisión, jugando a los video juegos o en la computadora.

J  Durmiendo lo necesario para descansar bien.

¿Te parece difícil elegir cuidar tu cuerpo? Es una excelente decisión para comenzar a tomar en este día.