domingo, 20 de marzo de 2016

La alfombra verde

¿Conoces la alfombra roja? Antes de la entrega de los premios Oscar, las personalidades que asisten pasan por la alfombra roja. Allí desfilan luciendo las costosas ropas que eligieron para esa ocasión, responden a preguntas de los periodistas y posan para fotos de revistas importantes. ¡Disfrutan de su momento de fama! Esa alegría posiblemente continúe si ganan algún premio o desaparezca si no lo consiguen.

Hay alguien mucho más importante que cualquiera de esas personalidades, que no caminó sobre una alfombra roja, lo hizo sobre una alfombra verde.

¡Si! Escuchaste bien, una alfombra verde. ¿Querés conocer la historia?


El Señor Jesús estaba preparando su llegada a Jerusalén para iniciar su camino hacia el cumplimiento de su misión: morir por vos y por mí en la cruz para que nuestros pecados fueran perdonados. Él no se estaba preparando para ganar un premio, lo estaba haciendo para darnos a nosotros el más valioso de los regalos: la salvación y la vida eterna.

¿Cómo iba a ser ese momento? “Jesús dijo a dos de sus discípulos: «Vayan a ese pueblo que se ve desde aquí. Tan pronto como entren, van a encontrar un burro atado, que nunca ha sido montado. Desátenlo y tráiganlo. Si alguien les pregunta por qué lo están desatando, respondan: “El Señor lo necesita y pronto lo devolverá.”» (Marcos 11:2-3 TLA)

¿Iba a entrar en un burro? Sí, era la manera en que tenía de demostrar quién era y cuál era su propósito en la tierra. Él era el Rey de Reyes que venía para dar amor y paz a las personas. Un Rey de paz no podía entrar en Jerusalén de otra manera que no fuera sobre un burro. Y así lo hizo.

Jesús se montó sobre el burro y comenzó a entrar en la ciudad de Jerusalén. ¿Qué pasó cuando lo vieron? “ Mucha gente empezó a extender sus mantos sobre el camino por donde iba a pasar Jesús. Algunos cortaban ramas de los árboles del campo, y también las ponían en el suelo como alfombra. Y toda la gente, tanto la que iba delante de Jesús como la que iba detrás, gritaba:«¡Bendito tú, que vienes en el nombre de Dios!” (Marcos 11:8-9 TLA)

Jesús caminó sobre la alfombra verde. No lo hizo para mostrar la costosa ropa que llevaba, ni para contestar preguntas sobre sus últimos milagros, ni para que lo fotografiaran y publicaran en las revistas de Jerusalén. Lo hizo para que supieran cuál era su plan y el propósito de su venida a la Tierra.

Las personas que pusieron la alfombra verde y lo recibieron de esa manera, estaban reconociendo que Jesús era el Hijo de Dios, el Rey de Reyes. ¿Quién es Jesús para vos? ¿De qué manera lo recibís en tu vida?

En Juan 3:16 nos dice por qué Jesús vino a la Tierra. “Pues Dios amó tanto al mundo, que dio a su Hijo único, para que todo aquel que cree en él no muera, sino que tenga vida eterna.” Y en 1° Timoteo 1;15 dice: “…Jesús vino al mundo para salvar a los pecadores…”. Jesús quiere ser tu Salvador, quiere ser tu amigo, quiere que disfrutes todo el amor que tiene para darte.

¿Es Jesús tu amigo? ¿Es tu Salvador? Aprovecha esta semana tan especial para tender la alfombra verde en tu corazón, y permitir que Jesús entre en tu vida.





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