sábado, 1 de agosto de 2015

¿Cómo está tu memoria?

¿Cómo estás de la memoria? Hagamos un test… ¿Qué almorzaste ayer? ¿Qué compañero faltó el lunes? ¿Qué fue lo primero que hiciste en las vacaciones? ¿Cuánto es 2x4? Y, ¿en  qué continente está Uruguay?...

Nuestra memoria nos permite tener muchos recuerdos… algunos más que otros, y algunos más lindos que otros. Podemos tener recuerdos felices o tristes. Riley, nuestra amiga de la peli Intensamente, tenía más recuerdos felices que de los otros.  Tú, ¿tienes muchos recuerdos felices? ¿Cuál es el que más te gusta?

Esos recuerdos que son muy importantes, en la peli se llaman “pensamientos centrales”.  Uno de los recuerdos
importantes de Riley era cuando aprendió a patinar. Eso la ponía muy contenta, porque además cuando fue creciendo practicó mucho y terminó jugando jockey en el equipo de su escuela. ¡El jockey era su deporte favorito, lo que más disfrutaba hacer! Pero también era uno de los tantos momentos felices que ella compartía con su papá y su mamá.  ¡Qué importante era su familia para Riley!

¿Cuáles son tus recuerdos más importantes? ¿Te causan alegría?

La Biblia nos da un consejo para que nuestros “pensamientos centrales” nos hagan sentir bien. Mira lo que dice Filipenses  4:8: “…piensen en todo lo que es verdadero, en todo lo que merece respeto, en todo lo que es justo y bueno; piensen en todo lo que se reconoce como una virtud, y en todo lo que es agradable y merece ser alabado.”

¿En qué tenemos que pensar?

]  En lo verdadero.  Mis pensamientos, ¿son verdad?
]  En lo que merece respeto. ¿Es honesto lo que estoy pensando?
]  En lo justo.  ¿Dios espera que yo piense así?
]  En lo bueno. ¿Lo que pienso alegra a Dios o lo entristece?
]  En lo que es admirable. ¿Soy un buen ejemplo pensando así?
]  En lo agradable. Los demás, ¿se sentirían bien con lo que estoy pensando?
]  En lo que se merece un elogio. Mis pensamientos, ¿merecen un STE?

Si alguno de tus  pensamientos no contestan las preguntas que nos hicimos, pídele a Dios que te los quite. Dice la Biblia que “…Dios conoce todos tus pensamientos…” (1a Crónicas 28:9) y si lo dejas, él te promete “…haré que tengan buenos pensamientos…” (Jeremías 32:39)

Para que nuestros pensamientos nos hagan sentir bien, tengamos paz y nos ayuden a estar bien con los demás, hay una clave: “Tu guardarás en perfecta paz, a todos los que confían en ti; a todos los que concentran en ti sus pensamientos” (Isaías 26:3). Confiar en Dios y concentrarnos en lo que él quiere y tiene para nosotros, es la clave para que nuestros “pensamientos centrales” nos permitan ser felices.


2 comentarios:

  1. Que hermoso! Gracias Ana. Me encantó leerte . Esa peli realmente me gusto mucho :) un abrazo linda cxx

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    1. Creo que a muchos esa peli nos encantó!!! Me alegra que te hayan gustado los devocionales. Cariños desde Uruguay!

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