viernes, 1 de mayo de 2015

¡Feliz día Trabajadores!

El 1° de mayo en todo el mundo recordamos el Día del Trabajador.  ¿Quiénes se merecen un “Feliz Día”? Los que son trabajadores, o los que trabajan. ¿Todos somos trabajadores?


Veamos que dice el Diccionario: Trabajar es  “Ocuparse en cualquier actividad física o intelectual.”  Entonces, somos muchos los que trabajamos.  ¿Se animan a hacer un juego? Es muy importante para este juego tener mucha memoria… Alguien en la clase comienza diciendo un trabajo, una profesión, un oficio… por ejemplo “maestra”. El que le sigue debe decir ese trabajo y uno más… “maestra, carpintero”… y así hasta que alguien no recuerde todos los trabajos que fueron mencionando. ¡Vamos a ver cómo nos va!

¿Son muchos o pocos los trabajos? Muchísimos!!!!  Cada uno encuentra el trabajo adecuado. No todos podemos hacer todos los trabajos, pero sí todos tenemos que hacer con alegría nuestro trabajo. Eso es lo que dice la Biblia:”…no hay nada mejor para la gente que ser feliz con su trabajo.” (Eclesiastés 3:22)

Entonces, ¿todos los que somos felices con nuestro trabajo merecemos un “feliz día”? Claro que sí, pero además, la palabra TRABAJO nos descubrirá cómo tenemos que trabajar…

Con…

Tenacidad. ¿Qué quiere decir eso? Tenemos que conseguir lo que nos propusimos. “Este año voy a cumplir con todos los deberes”. ¡Qué buena meta! Por más que un día esté cansado, no voy a bajar los brazos… voy a descansar un poco, juntar fuerzas y hacer los deberes. Tengo que ser firme para cumplir lo que me puse como meta.

Responsabilidad. La Biblia dice: “Las palabras sabias producen muchos beneficios, y el arduo trabajo trae recompensas”. (Proverbios 12:14) Si soy responsable con la tarea que tengo que cumplir, voy a ser premiado. ¿Por quién? Por papá y mamá, por la maestra, por mis amigos, por Dios. A veces el premio puede ser algo que queríamos… un juego nuevo, una pelota, figuritas para el álbum… otras veces puede ser hacer algo juntos… y otras veces un ¡Te felicito! tiene que ser un gran premio para nosotros. Tiene tanto valor como las otras cosas.

Alegría. Cuando trabajamos tenemos que estar alegres. Tenemos que disfrutar lo que hacemos. Eclesiastés 5:19 dice: “Disfrutar del trabajo y aceptar lo que depara la vida son verdaderos regalos de Dios.”. Cuando alguien da un regalo, quiere que nos alegremos. Eso mismo quiere Dios, que seas feliz al trabajar.

Buena voluntad. Ponerle ganas. “Los perezosos pronto se empobrecen; los que se esfuerzan en su trabajo se hacen ricos.” (Proverbios 10:4) No hagas tu trabajo de cualquier manera. Esfuérzate, dedícale tiempo, da lo mejor de vos. Si lo haces, vas a tener buenos resultados: buenas notas, aprender mucho, felicitaciones de los demás… eso y mucho más, es ser rico!

Amor.Y todo lo que hagáis, hacedlo de corazón…” (Colosenses 3:23) Hacé las cosas con amor. Tus deberes, tus tareas en el colegio, los trabajos en equipo, hacer tu cama, ordenar tu cuarto, levantar los platos de la mesa, hacer mandados… Todo lo que hagas, hazlo con amor… lo que te gusta y lo que no.

Jugando. ¿Se puede trabajar jugando? Cuando uno juega, se divierte. Si piensas que estás jugando, te aseguro que tus tareas te resultarán divertidas, pero si todo el tiempo piensas “es difícil, aburrido, imposible”… seguramente pases un muy mal momento al trabajar.

Obediencia. Cuando alguien nos da una tarea para realizar, no siempre podemos hacerla como queramos. Muchas veces tenemos que seguir reglar, indicaciones. Si eres obediente, papá y  mamá estarán felices con la tarea que haces. Lo mismo sucederá con la maestra. Las reglas, las consignas, las indicaciones de una tarea son necesarias para que el resultado sea muy bueno. Por eso es importante obedecer.

El que hace su trabajo con tenacidad, responsabilidad, alegría, buena voluntad, amor, jugando y en obediencia merece un ¡Feliz día! Seguramente tú eres uno de ellos.


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