miércoles, 29 de abril de 2015

¡Un trabajo muy valioso!

Te doy pistas a ver si adivinas qué trabajo es:

  • No tiene horario de inicio ni de fin
  • Se realiza de lunes a domingo
  • No recibe un sueldo por ese trabajo, pero debiera recibir millones de ¡Gracias!
  • Generalmente lo hacen mujeres, pero hay hombres “valientes” que también lo realizan.
  • Dentro de las tareas están: ordenar la casa, limpiar, lavar la ropa, cocinar, hacer mandados y muchas cosas más.

¿Adivinaste? Si, es ¡Ama de Casa! Hay mujeres y algunos hombres, que realizan solamente esta tarea, pero otros que lo hacen además de su otro trabajo. Por eso es más que importante que reconozcamos y valoremos esta tarea con un GRACIAS por lo que hacen por nosotros.

En la Biblia hay una Ama de Casa que tuvo el privilegio de recibir al Señor Jesús en su hogar. Su nombre era Marta. Ella vivía con su hermano Lázaro, un muy buen amigo de Jesús y con María, su hermana quien debiera compartir con ella ese trabajo. Pero, sin embargo parece que no era así.

Miren que pasó un día: “…una mujer llamada Marta recibió a Jesús en su casa. En la casa también estaba María, que era hermana de Marta. María se sentó junto a Jesús para escuchar atentamente lo que él decía. Marta, en cambio, estaba ocupada en preparar la comida y en los quehaceres de la casa.” (Lucas 10:38-40)

Lo que estaba haciendo Marta estaba bien. Ella quería que todo estuviera en orden y preparado para que Jesús se sintiera cómodo. Estaba haciendo su trabajo con excelencia. ¿Qué quiere decir esto? Estaba dando lo mejor de ella, se esforzaba, dedicaba tiempo y ganas. ¿Cómo haces tú tu tarea? ¿Te preocupas porque salga lo mejor que puedes? ¿O la haces lo más rápido posible para irte a jugar?

Dios quiere, que como Marta, te esfuerces en cumplir con tus tareas de la mejor manera posible. Cuando llegas a casa, descansa un poquito y realiza los deberes con dedicación, prolijidad, responsabilidad. Luego tendrás mucho tiempo para jugar. Lo mismo con los trabajos en el colegio… Escucha la consigna de la maestra, concéntrate y hazlo! Luego disfrutarás del recreo, sin pensar en lo que no terminaste. Mira lo que dice la Biblia de las personas que realizan su tarea con dedicación: “¿Has visto a alguien realmente hábil en su trabajo? Servirá a los reyes en lugar de trabajar para la gente común.” (Proverbios 22:29) Su trabajo va a ser reconocido, premiado, valorado.

Y María, ¿qué estaba haciendo? Algo muy importante también. Eso fue lo que le contestó Jesús a Marta: “Mi apreciada Marta, ¡estás preocupada y tan inquieta con todos los detalles! Hay una sola cosa por la que vale la pena preocuparse. María la ha descubierto, y nadie se la quitará.” (Lucas 10:41-42) María le estaba dedicando tiempo a Jesús. Se sentó a escucharlo y a conversar con él. ¡Esto también es muy importante! Dios quiere que cada día dediques un tiempo a escucharlo y a hablar con él. Quiere que le cuentes las cosas lindas que te pasaron en el día, las que te pusieron triste, las que te hicieron enojar, las que te preocupan. Eso haces cuando oras. ¿Oras cada día? Pero también quiere contarte algo él a ti, y para eso tienes que escucharlo. Lo haces cuando lees la Biblia. ¿Lo haces? ¿Todos los días?

¿Qué espera Dios de ti?

Que seas MARTÍA, es decir una mezcla de Marta y María. Quiere que seas responsable con tus tareas y las hagas con dedicación y esfuerzo, dando lo mejor de ti. Pero también quiere que apartes un tiempito para escucharlo y hablar con él. ¿Será posible? ¡Claro que sí! Transfórmate en un MARTÍA…


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