domingo, 8 de marzo de 2015

Grandes mujeres de la Biblia - Ester



El 8 de marzo se celebra el Día Internacional de la Mujer. ¿Qué “grandes” mujeres recuerdas? Quizás para ti puede ser tu mamá, tu hermana, tu abuela… o quizás una amiga especial. Generalmente, las personas recuerdan mujeres que hicieron cosas importantes para otras personas: escritoras, presidentas, científicas, artistas…

En la Biblia también encontramos “grandes” mujeres de las que podemos aprender muchas cosas. Una de ellas participó de “Miss Universo de los tiempos bíblicos”. Su nombre era Ester. ¿Conoces su historia?
Asuero, el rey de Persia, se enojó muchísimo con la reina Vasti y la echó del palacio. Entonces era necesario tener una nueva reina. Para eso, prepararon un concurso de belleza. Varias mujeres jóvenes y bonitas del reino fueron convocadas para participar. Las reunieron unos días antes en el palacio para que se prepararan. Me imagino que les deben haber arreglado el pelo, las manos, la piel… Le deben haber hecho masajes, les dieron clases de gimnasia, les probaron muchos vestidos y seguramente les enseñaron cómo debían actuar en el palacio. Practicaron como caminar, como sentarse, como subir y bajar escaleras, como comer, qué cubiertos utilizar, qué palabras se podían decir y cual no, y muchas costumbres más. ¡Qué difícil era ser reina!
El concurso comenzó… cada una de las chicas desfiló frente al rey Asuero. ¿Qué habrá buscado el rey en ellas? Seguramente se fijó en el color de ojos, cabello, belleza, manera en que estaba vestida, como caminaba, si era simpática o no… En defintiva, Asuero miraba a las participantes por fuera, miraba su apariencia.
¿Quién ganó el premio Miss Universo? Ester, una joven huérfana que vivía con su tío Mardoqueo que la había adoptado como su hija. Ella cumplía con todos los requisitos para ser elegida reina: era joven, linda y muy agradable.
Pero, Ester también podía ganar otro concurso… Miss Universo según los ojos de Dios. ¿Cómo elige Dios? Dice la Biblia: “… no te fijes en su apariencia... Yo no me fijo en las apariencias; yo me fijo en el corazón». (1ª Samuel 16:7) A Dios le importan las actitudes, los sentimientos, los pensamientos de las personas más que su belleza. Él dice: “La hermosura es engañosa, la belleza es una ilusión; ¡sólo merece alabanzas la mujer que obedece a Dios!” (Proverbios 31:30) Por lo tanto, para ganar Miss Universo de Dios solo es necesaria una condición: obedecer a Dios.
Ester, ¿cumpliría con esa condición? Claro que sí. Ester era obediente a su tío. Ester oraba pidiendo por su pueblo. Ester quería agradar a Dios en cada cosa que hacía. Ester podía ser Miss Universo del palacio de Asuero pero también Miss Universo para Dios.
Tú, ¿podrías ganar el premio Miss Universo o Mr Universo para Dios? ¿Podemos decir de ti como de Ester que eres obediente? ¿Qué pasa cuando te piden que hagas algo? ¿Lo haces inmediatamente o te lo tienen que repetir muchas veces? ¿Sos obediente siempre o solo cuando papá y mamá te miran?
Recuerda que los hombres podemos mirar lo que está fuera, pero Dios ve todo de nosotros y en todo momento. Así que sabe muy bien si sos obediente o no.
Como lo hizo Ester para ganar el concurso del palacio, haz tú lo mismo… Preparate para ganar el concurso. Proponete ser obediente en todo momento, cuando te ven y cuando no, cuando te es fácil y cuando es difícil, cuando te gusta lo que te piden y cuando no.
Sé tú el próximo Mr Universo o Miss Universo.

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