jueves, 26 de marzo de 2015

UN VIAJE EN SEMANA SANTA... Viernes, Sábado y Domingo

¿Qué recuerdas del viaje que realizamos estos días? Acompañamos a Jesús entrando en Jerusalén, poniendo en orden el templo, conversando con los fariseos, disfrutando de un hermoso tiempo con amigos y también en el triste momento de ser traicionado por uno de los suyos.

Ahora llegamos al…

VIERNES


Jesús ya estaba preso; tenía un compañero de prisiones, su nombre era Barrabás. Los dos fueron llevados ante el gobernador Poncio Pilato porque era costumbre, que en la Pascua, uno de los presos fuera dejado en libertad. En esta oportunidad Pilato le dio la opción al pueblo de elegir a quién querían que se perdonara. No era muy difícil la decisión, ¿no? Sin embargo, miren lo que resolvieron: “… A Barrabás…”. Pilato, que me imagino no podía creerlo, les preguntó: “… ¿Qué pues, haré de Jesús…?” Y la multitud respondió: “¡Sea crucificado!” (Mateo 27:21-22) EL pueblo eligió a un asesino en lugar de al Salvador.

Los soldados colocaron sobre la espalda de Jesús una cruz muy pesada y en su frente una corona de espinas. Lo hicieron caminar con ese gran peso varios kilómetros hasta llegar al monte Gólgota, donde sería crucificado junto a dos ladrones. ¡Un inocente teniendo que recibir el mismo castigo que dos culpables!

Unas horas después, Jesús murió. ¿Qué hicieron con él? “Y tomando José el cuerpo, lo envolvió en una sábana limpia, y lo puso en su sepulcro nuevo… y después de hacer rodar una gran piedra a la entrada del sepulcro, se fue”. (Mateo 27:59-6) Jesús había cumplido con lo planeado. Sin merecerlo, murió en una cruz, derramando su sangre para que nuestros pecados pudieran ser limpiados, como dice en la 1ª Juan 1:9: “… la sangre de Jesucristo nos limpia de todo pecado.”

Y el SÁBADO, ¿qué pasó? Durante todo ese día, Jesús permaneció en la tumba custodiada por soldados…

Ya es DOMINGO… Algunas mujeres ansiosas por saber qué había pasado con su Maestro llegaron a la tumba. María Magdalena y María se llevaron una sorpresa! La piedra de la tumba había sido movida de su lugar. Dentro no estaba el cuerpo de Jesús y los trapos con los que lo habían envuelto estaban tirados. La tumba estaba vacía… ¿y dónde estaba Jesús? Fue un ángel el encargado de explicarles, les dijo: “…No temáis… no está aquí, pues ha resucitado como dijo.” (Mateo 28:5)

Me imagino que las mujeres salieron corriendo a contar la gran noticia que habían recibido y en medio del camino se les apareció Jesús en persona. ¿Qué habrán hecho? “… ellas, acercándose, abrazaron sus pies, y le adoraron.” (Mateo 28:9) Jesús les demostró que había derrotado a la muerte.

Ese mismo Jesús está vivo ahora también. Y si tuvo tanto poder como para vencer a la muerte y resucitar, puede perdonar tus pecados y salvarte del castigo que vos y yo merecíamos. Este es el verdadero significado de la Semana Santa, que Jesús murió en una cruz, derramó su sangre y volvió a vivir para perdonar los pecados del que se lo pida. Es el regalo que tiene para darte. Recuerda… Jesús resucitó y hoy está vivo.



miércoles, 25 de marzo de 2015

UN VIAJE EN SEMANA SANTA... Miércoles y Jueves

Vivimos junto a Jesús su entrada a Jerusalén y el recibimiento que le hicieron. Estuvimos con él cuando puso orden en el templo, recordándoles que su Casa era de oración y no de venta. Lo acompañamos en la conversación con los fariseos y sus preguntas tramposas. ¡Cuánto vivimos y aprendimos esos días!

Ahora, a seguir el viaje. ¡El miércoles nos espera!


MIÉRCOLES

Ya en el miércoles, acompañamos a Jesús a una reunión de amigos. Se reunieron en la casa de Simón. Los discípulos de Jesús estaban con él. De repente una mujer entra en la habitación, se acerca a Jesús, y abriendo un frasco de un perfume carísimo, lo vuelca sobre su cabeza. ¿Qué hace esta mujer? Los que estaban ahí se enojaron mucho con la mujer… “¿Por qué se ha desperdiciado este perfume?” decían. Sin embargo, Jesús les contestó: «¡Déjenla tranquila! ¿Por qué la molestan? Ella hizo por mí algo bueno.” (Marcos 14:6)

Cuándo haces algo, ¿te preocupas que dicen los demás? ¿Miras y esperas para ver cómo reaccionan? ¿Te importa mucho lo que opinen tus amigos?

Si estás seguro que lo que haces está bien, no mires a los costados. Lo que te tiene que importar es lo que dice Proverbios5:21: “Dios mira con mucha atención la conducta de todos nosotros.” Por más que los demás te critiquen por lo que haces o cómo lo haces, por más que te digan que está mal o que es feo, no te preocupes… si a Dios le agrada es lo que importa. Si es así, Jesús te dirá como a la mujer: “Él o ella hizo por mí algo bueno”.

JUEVES

El jueves fue un día de reunión entre Jesús y sus discípulos. Se encontraron para celebrar la Pascua. Era una cena muy especial, Jesús tenía planeado despedirse de sus amigos y anunciarles lo que haría uno de ellos: “…uno de vosotros, que come conmigo, me va a entregar.” (Marcos 14:18)

Cuando terminaron, fueron a un huerto que se llamaba Getsemaní. En ese lugar, Jesús se apartó para hablar con su Padre y contarle lo triste que se encontraba por lo que iba a suceder al día siguiente.

En ese momento, apareció una multitud de soldados para llevárselo preso. ¿Sabes quién estaba al frente del equipo? Nada más, ni nada menos, que el discípulo traidor, Judas. “…se acercó a él y… le besó” (Marcos 14:45). Con un beso, traicionó al que había venido para salvarlo.

¡Qué feo es cuando un amigo te traiciona! Jesús había pasado tres años de su vida con ellos. Habían visto juntos milagros, personas que eran curadas, cómo había resucitado muertos, calmado tempestades. Había visto como multiplicaba panes y peces para alimentar a multitudes. Judas desaprovechó la oportunidad de disfrutar del amor y la amistad de Dios. Desaprovechó la oportunidad de recibir el perdón de sus pecados y el regalo de la vida eterna.

¿Qué vas a hacer tú? ¿Vas a disfrutar del amor y la amistad de Jesús o vas a desaprovecharlo como Judas?




martes, 24 de marzo de 2015

UN VIAJE EN SEMANA SANTA... Lunes y Martes


¡Qué bueno que estuvo nuestro primer viaje en el tiempo! ¡Qué emocionante fue vivir junto a Jesús su entrada en Jerusalén! ¡Qué lindo que te reciban de esa manera y más aún que reconozcan tu tarea en la Tierra!

Ahora, cambiamos el destino en la máquina del tiempo… viajamos hacia el LUNES!!!


LUNES

Una vez en Jerusalén, Jesús decide ir al templo. ¡Estaría muy emocionado, iría a la casa de su Padre, su casa! Iría pensando encontrar personas adorando, escuchando la Palabra de Dios, queriendo aprender más. Quizás habría niños con sus mamás, familias enteras. Sin embargo, cuando llegó se encontró con una sorpresa que en vez de alegrarlo, lo enojó. Al llegar allí, vio que ahí había personas vendiendo animales sacrificados, otros, prestamistas, cambiaban dinero con los extranjeros. ¿Qué estaba pasando?

La función del templo había cambiado así como su importancia. Estas personas no la estaban considerando como casa de Dios, casa de oración, lugar para encontrarse con él. Esto enojó mucho a Jesús. Así que comenzó a tirar todas las mesas mientras les decía “…Mi casa será llamada casa de oración... vosotros la habéis hecho cueva de ladrones.” (Marcos 11:17)

¿Vas al templo? ¿Qué haces cuando vas? ¿Cuál es tu actitud? ¿Cuándo Jesús te ve se alegra o se enoja?

Quizás no vas a ninguna iglesia, pero sí escuchas lo que Dios tiene para ti en las clases de Educación Cristiana. ¿Cuál es tu actitud? ¿Estás escuchando o haciendo otra cosa? ¿Participas o molestas? Cuando Jesús te ve, ¿se alegra o se enoja?

Aprovecha el tiempo que escuchas lo que Dios quiere decirte. No lo desaproveches, ya sea en el colegio o en la iglesia. Y, si tienes la posibilidad, prueba ir a una iglesia para disfrutar de la casa de Dios, como Jesús quería que hicieran las personas en Jerusalén. Dios dice: “¡Qué alegría cuando me dicen: «Vamos al templo del Señor»!” (Salmo 122:1)

MARTES
Luego del día agitado en el templo, Jesús se encuentra con un grupo de Fariseos que quieren ponerle una trampa para hacerlo decir algo malo. Le hicieron unas cuantas preguntas y no lograban su objetivo. La última fue: “¿Cuál es el mandamiento más importante de todos?”

Jesús no demoró ni un segundo en encontrar la respuesta. Les dijo: “El primer mandamiento, y el más importante, es el que dice así: “Ama a tu Dios con todo lo que piensas y con todo lo que eres. Y el segundo mandamiento en importancia es parecido a ése, y dice así: “Cada uno debe amar a su prójimo como se ama a sí mismo.” (Mateo 22:37-39)

Esos mandamientos son para vos y para mí. ¿Amas a Dios con todo lo que piensas y lo que eres? Obedeciéndolo le demuestras tu amor hacia él. ¿Amas al que está a tu lado como a vos mismo? Demuestras tu amor al otro cuando lo cuidas, lo respetas, lo ayudas, lo aceptas como es, compartes lo que tienes. ¿Te amas a vos mismo? Lo haces cuando cuidas tu cuerpo, cuando cuidas tu mente y cuando cuidas tu corazón.


Recuerda los mandamientos más importantes para obedecerlos y demostrarle a Dios tu amor hacia él.


lunes, 23 de marzo de 2015

Una semana con muchos nombres... pero uno el verdadero!!!

¿Cómo se llama la primera semana de vacaciones que tenemos en el año escolar? En Uruguay tiene muchos nombres. ¿Cuáles son?

Muchos la llaman Semana de Turismo, porque es muy común que en esos días las familias salgan de vacaciones. Algunos van a un balneario, se van de viaje o se quedan en casa. Otras personas la llaman Semana de la Cerveza porque en Paysandú en esos días se celebra la fiesta de la cerveza. Otros la llaman Semana Criolla. En esos días se puede ir al Prado a ver domas de caballos y gauchos con sus costumbres. Pero en realidad esta semana tiene un nombre muy importante, porque recuerda algo muy importante también. Se llama Semana Santa. ¿Saben por qué? Porque recordamos un hecho muy importante: el momento en que Dios cumplió con su promesa de salvar al hombre del pecado.

Desde que  Adán y Eva pecaron por primera vez, Dios prometió que enviaría un Salvador. Durante mucho tiempo lo esperaron. Fue así que Dios mandó a su único hijo JESÚS a que naciera y viviera como cualquier niño. Creció y llegó a  adulto. La única diferencia entre Jesús y otro niño, joven y adulto, fue que él era perfecto. Nunca cometió ningún pecado. Por esta razón era el único que podía SALVAR a los hombres de morir por culpa del pecado.
Llegó el momento de cumplir con su misión en la Tierra. ¿Te gustaría viajar en el tiempo y vivir con Jesús esa semana? Entremos en la máquina del tiempo y lleguemos al domingo que inicia esa semana.


DOMINGO

¡Era un día especial en Jerusalén! Había fiesta. ¿Qué recordaban? Los judíos se reunían una vez por año para recordar el momento en que Dios los sacó de la esclavitud en Egipto. Jesús y sus discípulos también querían celebrar la Pascua, así que se dirigieron a Jerusalén.

Jesús tenía un plan para entrar a Jerusalén y se lo contó a sus discípulos. Les pidió que trajeran un burrito, porque él quería entrar montado en él.  Y así lo hicieron, permitiendo que Jesús entrara en la ciudad como él quería.

Cuando Jesús llegó, tuvo un recibimiento muy especial. Las personas lo esperaron formando una alfombra de mantos y hojas de palma sobre el piso, a medida que él iba avanzando. Mientras tanto, dice la Biblia que “…los que iban delante como los que iban detrás lo aclamaban y decían: «¡Hosanna al Hijo de David! ¡Bendito el que viene en el nombre del Señor! ¡Hosanna en las alturas!»” (Mateo 21:9).
Estaban reconociendo al Rey de Reyes, al Salvador.

¿Qué piensas tú de Jesús? ¿Quién es para ti? Te cuento lo que él quiere que sepas de él. En Juan 3:16 nos dice por qué Jesús vino a la Tierra. “Pues Dios amó tanto al mundo, que dio a su Hijo único, para que todo aquel que cree en él no muera, sino que tenga vida eterna.” Y en 1° Timoteo 1;15 dice: “…Jesús vino al mundo para salvar a los pecadores…”. Jesús quiere ser tu Salvador, quiere ser tu amigo, quiere que disfrutes todo el amor que tiene para darte.

¿Es Jesús tu Salvador? ¿Es tu amigo? No te pierdas la oportunidad de disfrutar de su gran amor. Solo tienes que pedírselo.


viernes, 20 de marzo de 2015

Pon una carita feliz!!!

Muchas veces quizás tu maestra corrigió tus trabajos y colocó caritas. De acuerdo a la manera en que trabajaste, la carita que recibiste. 

Puede haber sido una carita seria, que significaba “Aceptable. Quizás podría haber sido mejor”.
O tal vez, una carita triste que indicaba “La tarea no fue suficiente. Hay que mejorar”

Pero lo más esperado era una carita feliz, algo así como “Excelente trabajo. Te felicito”

Esa carita feliz nos alegra… ¡Nos llena de felicidad! Todas las personas queremos ser felices, pero ¿qué tenemos que hacer?

Algunas personas encontraron como una forma, declarar un “Día Internacional de la Felicidad”. El 20 de marzo lo celebramos. Estas personas, reunidas en la Organización de las Naciones Unidas, quisieron reconocer la importancia de la felicidad y la necesidad de que los gobiernos de cada país lo tengan en cuenta.

Otras personas escriben frases para recordar que es importante ser feliz. ¿Conoces alguna frase que hable de la felicidad? Te cuento una: “No te preocupes, sé feliz” o más conocida como “Don´t worry, be happy”

Pero las claves para encontrar la verdadera felicidad, las encontramos en la Biblia:

¿Qué hay que hacer para ser feliz?

Buscar a Dios. Invitarlo a vivir en nuestras vidas. “Pero que todos aquellos que te buscan estén llenos de alegría y de felicidad en ti” (Salmo 70:4) Si no eres feliz, tienes que pensar: ¿Ya le pedí a Jesús que viva en mí?


Pedírselo a Dios. “Dame felicidad, oh Señor…” (Salmo 86:4) ¿Cuándo fue la última vez que hablaste con Dios? ¿Alguna vez le pediste que te diera felicidad? ¡Hazlo! Él quiere que seas feliz.


Obedecer a Dios. “Hazme andar por el camino de tus mandatos, porque allí es donde encuentro mi felicidad.” (Salmo119:35) ¿Eres obediente? Recordemos algunas cosas que Dios quiere de nosotros: obediencia y respeto a nuestros padres, a los maestros; decir la verdad y no mentir; ser buenos amigos… Si haces lo que Dios espera, serás feliz.


No pensar que solo si tenemos mucho seremos felices. La felicidad no está en el dinero. “Los que aman el dinero nunca tendrán suficiente. ¡Qué absurdo es pensar que las riquezas traen verdadera felicidad!” (Eclesiastés 5:10) No importa cuánto tienes ni qué tienes. Sé feliz con lo que Dios te dio, con lo que tus papás te pueden dar, con lo que consigues por ti mismo. No pienses en lo que te falta, disfruta lo que tienes.


Siguiendo estos consejos no celebrarás el Día de la Felicidad, tendrás 365 días de felicidad… ¡todos los días serás feliz!







lunes, 9 de marzo de 2015

Una búsqueda del tesoro especial

El hombre más sabio de la historia un día se hizo una pregunta: “Una gran mujer, ¿quién la encontrará?”
¿Es posible encontrarla? ¿Qué características tiene que tener una gran mujer? Se escuchan ofertas…


Salomón, este gran hombre sabio, se dio él mismo la respuesta. Veamos si coinciden con las nuestras…

{  Es de confianza. “Su marido puede confiar en ella…” (Prov. 31:11) Su marido, sus hijos, sus amigos, sus padres, sus maestros, todo el que la rodea, puede confiar en ella. Le contás un secreto y solo ella lo conoce. Le prestás algo y lo cuida como si fuera lo más valioso.

{  Es buena. “Esa mujer le hace bien y no mal…” (Prov. 31:12) Cuando piensa en qué puede hacerle al otro solo le salen cosas buenas. Ayudar, compartir, acompañar, consolar. No piensa en vengarse, “darle una lección”…

{  Es habilidosa. “Ella encuentra lana y lino y laboriosamente los hila con sus manos” (Prov. 31:13) En otras palabras es una genia haciendo manualidades!!!! Hace el dobladillo de los pantalones, cose un botón cuando se sale, remienda el agujero que nos hicimos en la rodilla del pantalón jugando al fútbol, y nos prepara un divertido disfraz de super héroe para el campa del cole.

{  Se preocupa de alimentar a a los suyos. “…trae alimento de lejos.” (Prov. 31:14) ¡Qué lindo es llegar a casa y sentir rico olor a comida casera! Torta, galletitas, pancitos caseros, pizza… Ella se encarga de que cada comida esté a tiempo y sea saludable.

{  Es esforzada. “Ella es fuerte y llena de energía y es muy trabajadora” (Prov. 31:17). Es responsable con sus tareas: los deberes, las cosas de la casa, los cuidados médicos… todo lo que le piden que haga y sabe que tiene que hacer. No lo hace de mala gana y “así no más”, lo hace de la mejor manera.

{  Es solidaria. “Tiende su mano al pobre y abre sus brazos al necesitado.” (Prov. 31:20). Se preocupa por el que no tiene. Comparte su merienda con el compañero que no trajo, o el material que pidió la maestra, aparta de su ropa lo que ya no usará para dárselo al que no tiene…

{  Es un ejemplo. “Su esposo es bien conocido en las puertas de la ciudad…” (Prov. 31:23) o en otras palabras “Todos hablan bien de él”. Si esta mujer fuera un mal ejemplo, dudo que hablen bien de él, todo lo contrario. Seguramente las personas comentarán las cosas buenas que esta mujer hace: es solidaria, habilidosa, esforzada, buena amiga, esposa, madre, hija…

{  Es optimista. “… se ríe sin temor del futuro.” (Prov. 31:25) No está con cara larga todo el tiempo. Siempre piensa en positivo. Alienta a los demás. Anima al que está desanimado. Se levanta todos los días “pum para arriba”.

{  Habla “sabias” palabras. “ Cuando habla, sus palabras son sabias,y da órdenes con bondad.” (Prov. 31:26) No critica, ni se burla, ni hiere con sus palabras… por el contrario anima, consuela, alienta… pero también corrige cuando algo está mal.”

¿Reconoces a tu alrededor a esta mujer? Seguro que sí. Puede ser tu mamá, tu hermana, tu tía, tu abuela, tu maestra… No esperes encontrar en una todas estas características, pero cada una de ellas debe recordarte un nombre.
Mira qué le dijeron los hijos de esta gran mujer: 29 «Hay muchas mujeres virtuosas y capaces en el mundo, ¡pero tú las superas a todas!». El día de la mujer debe ser todos los días. Empieza hoy… Acercate a esa “gran mujer” que tienes cerca y dile: “Sos una gran mujer…Gracias”



domingo, 8 de marzo de 2015

Día de la Mujer




Grandes mujeres de la Biblia - Ester



El 8 de marzo se celebra el Día Internacional de la Mujer. ¿Qué “grandes” mujeres recuerdas? Quizás para ti puede ser tu mamá, tu hermana, tu abuela… o quizás una amiga especial. Generalmente, las personas recuerdan mujeres que hicieron cosas importantes para otras personas: escritoras, presidentas, científicas, artistas…

En la Biblia también encontramos “grandes” mujeres de las que podemos aprender muchas cosas. Una de ellas participó de “Miss Universo de los tiempos bíblicos”. Su nombre era Ester. ¿Conoces su historia?
Asuero, el rey de Persia, se enojó muchísimo con la reina Vasti y la echó del palacio. Entonces era necesario tener una nueva reina. Para eso, prepararon un concurso de belleza. Varias mujeres jóvenes y bonitas del reino fueron convocadas para participar. Las reunieron unos días antes en el palacio para que se prepararan. Me imagino que les deben haber arreglado el pelo, las manos, la piel… Le deben haber hecho masajes, les dieron clases de gimnasia, les probaron muchos vestidos y seguramente les enseñaron cómo debían actuar en el palacio. Practicaron como caminar, como sentarse, como subir y bajar escaleras, como comer, qué cubiertos utilizar, qué palabras se podían decir y cual no, y muchas costumbres más. ¡Qué difícil era ser reina!
El concurso comenzó… cada una de las chicas desfiló frente al rey Asuero. ¿Qué habrá buscado el rey en ellas? Seguramente se fijó en el color de ojos, cabello, belleza, manera en que estaba vestida, como caminaba, si era simpática o no… En defintiva, Asuero miraba a las participantes por fuera, miraba su apariencia.
¿Quién ganó el premio Miss Universo? Ester, una joven huérfana que vivía con su tío Mardoqueo que la había adoptado como su hija. Ella cumplía con todos los requisitos para ser elegida reina: era joven, linda y muy agradable.
Pero, Ester también podía ganar otro concurso… Miss Universo según los ojos de Dios. ¿Cómo elige Dios? Dice la Biblia: “… no te fijes en su apariencia... Yo no me fijo en las apariencias; yo me fijo en el corazón». (1ª Samuel 16:7) A Dios le importan las actitudes, los sentimientos, los pensamientos de las personas más que su belleza. Él dice: “La hermosura es engañosa, la belleza es una ilusión; ¡sólo merece alabanzas la mujer que obedece a Dios!” (Proverbios 31:30) Por lo tanto, para ganar Miss Universo de Dios solo es necesaria una condición: obedecer a Dios.
Ester, ¿cumpliría con esa condición? Claro que sí. Ester era obediente a su tío. Ester oraba pidiendo por su pueblo. Ester quería agradar a Dios en cada cosa que hacía. Ester podía ser Miss Universo del palacio de Asuero pero también Miss Universo para Dios.
Tú, ¿podrías ganar el premio Miss Universo o Mr Universo para Dios? ¿Podemos decir de ti como de Ester que eres obediente? ¿Qué pasa cuando te piden que hagas algo? ¿Lo haces inmediatamente o te lo tienen que repetir muchas veces? ¿Sos obediente siempre o solo cuando papá y mamá te miran?
Recuerda que los hombres podemos mirar lo que está fuera, pero Dios ve todo de nosotros y en todo momento. Así que sabe muy bien si sos obediente o no.
Como lo hizo Ester para ganar el concurso del palacio, haz tú lo mismo… Preparate para ganar el concurso. Proponete ser obediente en todo momento, cuando te ven y cuando no, cuando te es fácil y cuando es difícil, cuando te gusta lo que te piden y cuando no.
Sé tú el próximo Mr Universo o Miss Universo.

martes, 3 de marzo de 2015

Rumbo a la meta...

¿Recuerdas cuál era la meta que se había puesto Mike Wazowski? Ser el mejor asustador!!!!






Y tu meta, ¿cuál es? ¡Me imagino que la recuerdas!

¿Qué fue lo primero que tuvo que hacer Mike para alcanzar la meta? Esforzarse…
¿Quién más recibió ese consejo? Josué… Él también tenía que esforzarse, pero en su caso, Dios estaría con él para poder alcanzar su meta, la tierra prometida.

Entonces… Primer consejo para alcanzar la meta: ESFUÉRZATE… y si lo haces… DIOS ESTARÁ CONTIGO A DONDE QUIERA QUE VAYAS.

Pero esto no es todo… en el camino hacia la meta, Mike se encontró con problemas. ¿Recuerdas que pasó? Lo echaron de la clase y tuvo que buscar otra manera de llegar. En ese camino había personas que no querían que él pudiera ser un asustador… pero él no tuvo miedo. Intentaron ponerle obstáculos. Sin embargo con valentía, siguió adelante.

Nuevamente, un consejo igual al que encontramos en la Biblia. Dios le dice a Josué: “Esfuérzate y sé valiente” (Josué 1:9) ¿Por qué tendría que ser valiente? Dios sabía que en el camino seguramente se enfrentaría con dificultades, con problemas, personas que no les gustara lo que él quería hacer… Y para eso debía ser valiente.

Para alcanzar las metas que nos trazamos, además de esforzarnos, tenemos que ser valientes. Quizás haya compañeros que no quieran que vos seas un buen alumno, o que metas muchos goles, y busquen maneras para que tengas miedo. En esos casos, sigue el consejo: Sé valiente… ¿Sabes por qué? Porque Dios estará contigo a donde quiera que vayas.  Le prometió a Josué que “nadie te podrá hacer frente… estaré contigo, no te dejaré…” Josué 1:5. Y esa promesa es para ti también.

Cuando tus amigos te traten mal, cuando no te apoyen en lo que quieres hacer, cuando algo te parezca muy difícil, cuando te cueste mucho alcanzar tu meta, SÉ VALIENTE, no tengas miedo, porque Dios estará contigo. Recuerda lo que dice Jeremías 20:11 “… Jehová está conmigo como poderoso gigante…”. Si te esfuerzas y eres valiente, tienes un poderoso gigante de tu lado que te ayudará a alcanzar tu meta.

Josué recibió más consejos para alcanzar la meta, ¿quieres conocerlos? En el próximo devocional los seguiremos descubriendo.