sábado, 28 de febrero de 2015

Un año más... ¡Allá vamos!



Comienza un nuevo año en la Escuela. Seguramente, estos días,  te habrás preguntado: ¿Cómo será la maestra? ¿Tendré compañeros nuevos?  ¿Será el mismo grupo o nos habrán mezclado? ¡Cuántas preguntas!
Si viste Monster University, quizás te sientes como Mike Wazowski en su primer día de Universidad… con muchos nervios, ansiedad y alegría porque ese día había llegado. ¿Puede ser?
Mike Wazowski estaba entrando en el lugar de sus sueños, donde él quería estar para ser… ¡¡¡Un asustador!!! Se preparó días antes para ese día. Hasta hizo una lista de las cosas que tenía que hacer cuando llegara a la universidad y qué metas se quería poner para ese año. ¿Recuerdas que decía la lista?
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- Registrarse
- Desarmar la valija
- Colgar los posters
- Transformarme en el mejor de la clase
- Graduarme con honores
- Ser el mejor asustador de todos

Mike Wazowski se había puesto una meta… ser el mejor asustador.  ¿Tenés metas para este año?

¿Pensaste que te gustaría conseguir al finalizar el 2014? Quizás querés terminar el año con una buena calificación; quizás tu meta es ser mejor que el año anterior; quizás es tener nuevos amigos; quizás es llegar temprano al colegio; quizás es meter muchos goles…

Mike no se quedó sentado, esperando que la meta se cumpliera sola… ¿Recordás que hizo? Se puso a estudiar en todos los libros que encontró sobre los diferentes sustos y como hacerlos; preparó las pruebas; hizo ejercicio; practicó frente al espejo… en definitiva, se esforzó.

Y ese es uno de los consejos que encontramos en la Biblia, que Dios le dio a Josué. “Esfuérzate… yo estaré contigo” (Josué 1:9). Josué tenía una meta muy importante por alcanzar: tenía que guiar al pueblo de Israel hacia la Tierra Prometida.  Iba a ser el líder de un grupo de muchas personas que hacía bastante tiempo que estaba dando vueltas por el desierto, que a veces se ponían nerviosos, que a veces se quejaban, que otras desobedecían… en resumen no era una tarea sencilla. Por eso Dios le dice:

¡Esfuérzate!. Josué tenía que poner el máximo de su energía para llegar a la meta, tenía que prepararse, tenía que trabajar duro. Pero no iba a estar solo para hacer la tarea, Dios le promete su compañía y ayuda para llegar a la meta.

¿Querés alcanzar la meta que te propusiste para el 2014? Seguí el consejo: “Esfuérzate”. Estudiá, practicá, dedicá horas en hacer lo que tenés que hacer en vez de mirar tanta televisión o jugar en la compu. Poné lo máximo de vos para conseguir la meta.  De la misma manera que le prometió su compañía a Josué, si vos sos un hijo de Dios y te esforzás, él estará contigo a donde quiera que vayas.

Pero, ese no fue lo único que hizo Mike, ni fue el único consejo que recibió Josué… En estos devocionales seguiremos descubriendo como alcanzar nuestras metas.


martes, 10 de febrero de 2015

Agrandado vs Tamaño real

¿Alguna vez jugaste en esos salones que hay muchos espejos? En algunos nos vemos más altos, en otros más bajos, en otros más gordos, en otros más flacos… ¡Algunos nos gustan más que otros! Esos espejos no nos muestran como somos, muestran otra versión de nosotros. ¿Qué le gustará más a Dios? ¿Cómo prefiere él vernos?

El Señor Jesús, cuando estuvo en la Tierra, enseñaba a las personas usando parábolas. ¿Qué son las parábolas? Son narraciones breves que tienen una enseñanza. Generalmente, Jesús utilizaba situaciones de todos los días, para que las personas entendieran que quería enseñarles.

Usando una parábola, Jesús le enseñó a las personas cómo prefiere vernos Dios a cada uno de nosotros. ¿Agrandados o en tamaño real? Veamos… Jesús les contó de dos hombres que fueron a orar al templo. Uno de ellos era fariseo y el otro un publicano. ¿Qué es un fariseo? Un fariseo era una persona que creía y enseñaba que para agradar a Dios había que seguir un montón de reglas. Era un religioso. ¿Y un publicano? Publicano era una persona que su trabajo era cobrar impuestos. Nadie quería a los publicanos!!! El fariseo se paró y comenzó a orar: Dios, te doy gracias porque no soy como los demás hombres. Ellos son ladrones y malvados. ¡Tampoco soy como ese cobrador de impuestos! Ayuno dos veces por semana y te doy la décima parte de todo lo que gano. Mientras tanto, el publicano, se quedó más atrás. Oraba mirando hacia abajo y se golpeaba en el pecho mientras decía: Dios, ¡ten compasión de mí y perdóname por todo lo malo que he hecho! Cuando Jesús terminó de contar esta historia, le dijo a los hombres que estaban escuchándolo: Les aseguro que cuando el publicano llegó a su casa, Dios ya lo había perdonado; pero no al fariseo. Porque los que se creen mejores que los demás, son los que menos valor tienen para Dios. En cambio, los más humildes son los más importantes. (Lucas 18:9-14)

¿A cuál de los dos te pareces más? ¿Sos agrandado como el fariseo? ¿O te mostrás en tamaño real como el publicano? Mirá lo que dice la Biblia: “…Dios se opone a los orgullosos, pero trata con bondad a los humildes.» (Santiago 4:6) ¿Todo el tiempo estás diciendo lo que sabés hacer, lo que tenés? ¿Te creés mejor que los demás? ¡Cuidado! Recordá qué pasó con el fariseo. A Dios le agrada que seas humilde, te muestres como sos y reconozcas aquellas cosas que haces mal. Pedí perdón a Dios pero también a las personas que dañaste con tu actitud. Imita al publicano y mostraste en tamaño real.


martes, 3 de febrero de 2015

lunes, 2 de febrero de 2015

Aventuras en el Desierto - para los más peques...




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Aventuras en el Desierto - Moisés

El Smartphone de Dios

Si un amigo quiere pedirte algo, ¿qué medios utiliza? Puede ser por teléfono, celular, una carta, un mail, un mensaje de texto, un mensaje por Facebook, Twitter, Whatsapp… ¡Qué maravillosos son los Smartphone! Con ellos podemos comunicarnos de diferentes maneras… es casi imposible no poder encontrar a la persona que estamos buscando.

Dios también tiene Smartphone, y con cada uno de nosotros se comunica de maneras diferentes. ¿Quieres saber qué aplicación utilizó para hablar con Moisés?


Como todos los días, Moisés se encontraba en el campo cuidando las ovejas de su suegro. En cierto momento, algo raro sucedió. Una zarza se prendió fuego. Eso quizás no era tan raro, pero sí lo era que no se consumía…
Moisés sorprendido por lo que pasaba, decidió acercarse. Pero tuvo que detenerse… una voz salió del arbusto encendido.
-          "¡Moisés, Moisés! No te acerques más."
¿De quién era esa voz? En ese lugar estaba Moisés solo con sus ovejas. Era Dios, que lo llamaba desde la zarza. Moisés reconoció a Dios hablándole y le dijo: ¡Aquí estoy!

Dios en esta oportunidad utilizó su Smartphone Zarza S3 para hablarle a Moisés. A vos y a mí también nos habla y utiliza otros Smartphone. Quizás utiliza una historia de la Biblia, una canción, un consejo de papá y mamá… Pero como Moisés, tenés que estar dispuesto a escucharlo.

¿Qué tenía para decirle Dios a Moisés? “Yo sé muy bien que mi pueblo Israel sufre mucho porque los egipcios lo han esclavizado. Por eso he venido a librarlos del poder egipcio. Los voy a llevar a una región muy grande y rica; ¡tan rica que siempre hay abundancia de alimentos! Es Canaán, país donde viven pueblos que no me conocen. Así que prepárate, pues voy a mandarte a hablar con el rey de Egipto, para que saques de ese país a mi pueblo” (Éxodo 3:9-10)
¡Qué tarea difícil! Eso le pareció a Moisés. Le dijo a Dios: “¿Y quién soy yo para ir ante él y decirle: “Voy a sacar de aquí a los israelitas”?”

Quizás a vos también te parecen difíciles cosas que Dios te pide que hagas: obedecer a papá y mamá cuando te piden que hagas lo que no te gusta, perdonar a un amigo que te lastimó mucho, compartir la Tablet que recién te regalaron, reconocer que te equivocaste y pedir perdón…
Pero Dios te contesta lo mismo que a Moisés: “…yo estaré contigo en todo momento…” (Éxodo 3:12)

Dios no te va a pedir algo que sepa que no puedes hacer. Él te conoce y sabe muy bien que puedes hacerlo. Y además te promete que estará contigo, que no lo harás solo. Pero como Moisés, tienes que estar dispuesto a escucharle, decir “Aquí estoy” y obedecerle.

¿Estás dispuesto?