martes, 6 de enero de 2015

UN GRAN EJEMPLO...

¿Qué hace un bebé cuando tiene hambre? Llora. ¿Cuándo tiene sueño? Llora
¿Qué haces tú cuando quieres demostrarle a mamá que la quieres mucho? ¿Y que
estás enojado?
Desde que somos bebés encontramos maneras de demostrarle a los demás lo que
nos pasa o lo que queremos que sepan.

En la Biblia encontramos un ejemplo de cómo demostraron que estaban agradecidos a Dios por lo que él
había hecho.
¿Conoces la historia de Noé?


Dios le mandó que construyera un arca porque iba a mandar una gran tormenta sobre la tierra. Le prometió que él y su familia, junto a los animales que entraran al arca, se salvarían. Noé fue obediente, construyó el arca, subió a los animales, se aseguró que su familia entrara y esperó que Dios hiciera lo que anunció. Y así sucedió.
Llovió durante 40 días y 40 noches, pero luego paró. La tierra secó y Noé, su familia y los animales pudieron descender del arca. Dios había cumplido su promesa. Ellos estaban a salvo.

¿Qué hizo Noé para demostrarle a Dios su agradecimiento? “…Noé construyó un altar para adorar a Dios.” (Génesis 8:20) Esa fue la manera que encontró Noé para que Dios supiera cómo se sentía él.

Hoy nosotros no tenemos la costumbre de hacer altares, entonces… ¿qué podemos hacer para que Dios sepa que estamos agradecidos por lo que él hace?

- Cantarle canciones con alegría. El salmo 13:6 dice: “¡Voy a cantarte himnos porque has sido bueno
conmigo!”
- Decírselo directamente. “Dios mío, yo siempre te daré gracias por todo lo que has hecho…” (Salmo
52:9)
- Contarle a otros lo que Dios hizo por nosotros. El salmo 35:18 dice: “…te daré gracias delante de todo
tu pueblo…”
- Demostrarlo con nuestras actitudes. Tenemos que reflejar alegría. Dice la Biblia: “El corazón alegre
hermosea el rostro…” (Proverbios 15:13)

¿Las personas que te rodean se dan cuenta que estás agradecido a Dios por lo que él hace por ti? ¿Te
escuchan cantarle con alegría o solo escuchan quejas de tu parte? ¿Le decís a Dios gracias por todo lo que tenés o solo le pedís más cosas? Cuando Dios contesta tus oraciones, ¿le contás a otros? ¿Estás contento por todo lo que Dios hizo y hace por ti cada día o tu cara siempre está triste o enojada?
Recuerda… A Dios le agrada que seamos agradecidos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario