domingo, 14 de diciembre de 2014

12 días para Navidad - María



¿Alguna vez te preguntaste cómo se enteró mamá y papá de que tú ibas a nacer? Puede ser de maneras diferentes. Hay mujeres que comienzan a sentirse diferentes, la comida les cae mal,  se marean… Pero en todos los casos, es necesario que los médicos le aseguren que van a tener un bebé con un análisis o una ecografía.
 ¿Alguna vez viste una?
 Hace muchísimos años atrás una mujer se enteró que iba a ser mamá, pero no fue a través de un doctor ni con una ecografía. Su nombre era María.
María era una joven que amaba mucho a Dios y buscaba agradarlo en todo lo que hacía. Estaba de novia con José y pronto iban a casarse.  Un día que se encontraba en su casa, me imagino ayudando con las tareas, tuvo una visita muy especial.  
En un momento, se dio cuenta que no estaba sola, alguien la acompañaba. Era un ángel. Su nombre era Gabriel. Dios lo había enviado para darle un mensaje muy especial.
¿Qué habrá pasado con María? Me imagino que se debe haber asustado mucho. No es común que eso suceda, ¿no? ¿Cuántas veces a la semana ustedes ven ángeles? Eso mismo le pasaba a María. Por eso, el ángel le dijo: “No tengas miedo, María, porque Dios te ha dado un gran privilegio.” (Lucas 1:30)
¿Un privilegio? ¿Qué será? El ángel continuó diciendo:  “Vas a quedar embarazada; y tendrás un hijo, a quien le pondrás por nombre Jesús. Este niño llegará a ser muy importante, y lo llamarán “Hijo del Dios altísimo”.” (Lucas 1:31-33)
María no tuvo ecografía ni doctor que le anunciara que iba a tener un bebé. Dios mismo se encargó de que se entere que iba a ser la mamá del Hijo de Dios, el Salvador del Mundo.
¿Cómo habrá reaccionado María? ¿Se desmayó de la emoción? ¿Se volvió loca? ¡No! Miren lo que contesto: “Soy la sierva del Señor. Que se cumpla todo lo que has dicho acerca de mí.” (Lucas 1:38) María aceptó y fue obediente a lo que Dios le había pedido, aunque para ella era imposible y muy difícil porque aún no se había casado.
Muchas veces escuchamos lo que Dios quiere que hagamos y nos parece muy difícil. Dios quiere que obedezca a mis padres… Pero, a veces me piden cosas que a mí no me gusta hacer. ¿A quién le gusta ordenar el dormitorio? Dios quiere que ame a los que me tratan mal. ¿Cómo puedo amar al que se burla de mí todos los días? Dios quiere que diga siempre la verdad. Pero, hay veces que si decimos la verdad nos rezongan.
María también pensaba que era imposible que ella tuviera un bebé. Aún no se había casado. Pero el ángel le contestó: “…no hay nada imposible para Dios.” (Lucas 1:37)
Por eso, si vos querés ser obediente a Dios, como lo fue María, no pienses que lo que te pide es imposible de hacer. Proponete hacerlo. Si él te lo pide, es porque sabe que se puede. Pedile su ayuda. Con él a tu lado, no hay nada imposible. Se puede ser obediente a papá y mamá, se puede amar al que nos trata mal, se puede decir siempre la verdad.
¡Para Dios no hay nada imposible!
Por Ana Laura Bello



Con algunas formas sencillas puedes representar la anunciación de María con los niños. Puedes usar blondas o papeles de colores y dejar que los niños decoren el dibujo.


¿Más ideas para trabajar con los niños?  Creadas por Ana Capurro    Puedes usar esta actividad e invitar a los niños a que armen el versículo bíblico. 



Día 1- Los nombres de Jesús
Día 2- Elisabet y Zacarías
Día 3- María
Día 4- Gabriel
Día 5 - José
Día 6 - Jesús
Día 7 - Mesonero
Día 8 - Ángeles
Día 9- Pastores
Día 10- Magos
Día 11- Estrellas
Día 12 - Herodes
¡Feliz Navidad!




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