domingo, 29 de enero de 2017

¡Usá bien la red!

¿Alguna vez fuiste a pescar? ¿Qué se necesita para hacerlo? Caña de pescar, calderín, anzuelos,
carnada, tanza… ¿Sabes cómo se pescaba en la época de Jesús?  Los pescadores generalmente se dedicaban a esta tarea en la noche a la luz de antorchas. Acostumbraban hacerlo en equipo y utilizando redes. Entre dos barcas extendían la red y remaban con todas sus fuerzas en dirección opuesta hasta cerrar un círculo. Así atrapaban muchísimos peces al recoger las redes. Vaciaban la red en las barcas y las volvían a tirar varias veces.

Otro método que usaban era cerquita de la costa pero siempre en equipo. Unos pescadores se quedaban en la orilla sosteniendo una punta de la red y los otros lo hacían desde la barca que iba hacia dentro del mar y volvía formando un semicírculo. Al arrastrar la red quedaban muchos peces dentro.

En una oportunidad, Jesús se encontró con sus discípulos que estaban pescando. Algo pasaba porque estuvieron toda la noche y no pescaron nada. ¿Estarían usando mal la red? ¿O quizás en el lugar equivocado?

Jesús les dijo que volvieran a pescar, y ellos obedecieron al Maestro. Miren cuál fue el resultado:  “Hicieron lo que Jesús les dijo, y fueron tantos los pescados que recogieron, que las redes estaban a punto de romperse.” (Lucas 5:6 TLA) Siguiendo las indicaciones de Jesús, utilizando correctamente la red, en el lugar y momento adecuado, el resultado fue exitoso. 

Vos también usás una red… más conocida como “Internet”. ¿Cómo la usás? ¿Para qué la usás? ¿Cuándo la usás? ¿Cuánto tiempo? ¿Con quiénes? Dependerá de la respuesta a todas estas preguntas el resultado que tendrá tu “pesca”.

En el año, hay un día que se llamó “Día del Internet Seguro”. Si fue necesario que lo recordáramos es porque existe la posibilidad de usar mal la red, o sea que Internet sea inseguro.

Para que los pescadores tuvieran una pesca exitosa, tuvieron que seguir las indicaciones de Jesús. 
Para tu “uso de Internet” también hay algunos consejitos que te ayudarán para que saques una muy buena pesca al usar esa red.
  • Tus datos personales solo puedes compartirlos con personas que conozcas. Ni tu nombre completo, ni edad, ni dirección, ni colegio al que vas le interesa a quién no conoces y quiera usarlos de manera incorrecta.
  • Tus contraseñas son secretas, solo papá y mamá pueden conocerlas. 
  •  Chatea y juega solo con amigos, nunca con desconocidos. Aunque creas que no pasa nada, hay muchas personas que usan la red de manera equivocada y para lastimar a otros.
  • Sentate en la computadora con mamá y papá y mostrales las páginas que usás en internet y los juegos que te gustan. Ellos te van a poder ayudar a decidir si son buenas y seguras para vos.
  • ¡Cuidado con los correos que parecen raros! Pueden ser virus. Cuando no sepas quien te manda un correo, no lo abras y elimínalo inmediatamente. Seguro no te estarás perdiendo nada interesante.
  • Usá la red para mejorar tus tareas del colegio, para conocer más, para entretenerte aprendiendo al mismo tiempo. Preguntale a tus profesores, vas a ver que te dirán páginas divertidas e interesantes que pueden ayudarte a esto.
  • Si quieres descargar programas nuevos, ¡no lo hagas solo! Pedile ayuda a papá, mamá, la maestra o el profesor. Muchos virus se disfrazan de descargas gratuitas buscando dañar tu computadora.

¿Es muy complicado usar correctamente la red? La Biblia te puede ayudar a usarla bien. En 1ª Corintios 10:23 dice: “ «Todo está permitido», pero no todo es provechoso. «Todo está permitido», pero no todo es constructivo.” Vos sos libre de usar la red como quieras, pero ¡Cuidado que no todo lo que podés pescar está bueno para vos! Hacé lo que hicieron los pescadores… ¡Pedile ayuda a Jesús! Él te ayudará a saber en qué momento estar en Internet. Te ayudará a elegir qué páginas abrir y que juegos elegir. Te ayudará a decidir cuánto tiempo te conviene estar “pescando” y a qué hora.  

Recuerda, ¡usá bien la red!



jueves, 26 de enero de 2017

Maestros organizados


Si bien todos los maestros anhelamos y esperamos las vacaciones, además de descansar es muy común que pensemos en lo que se viene. Algunos como es mi caso y el de mi amiga Ana Capurro, "organizamos"y planeamos el año siguiente. Pensando en nosotras, surgió esta nueva propuesta de "De los tales" a la que nos unimos con muchas ganas y deseo de aportar.


Haciendo click aquí podrás acceder a todas las ideas que iremos subiendo. 

Es una sugerencia más "de maestro a maestro" 

¡A prepararse para el nuevo año!

jueves, 29 de diciembre de 2016

Planeando el próximo año

¿Qué vamos a dar el año que viene? ¿Cuáles serán los temas para cada clase? ¿Qué personaje elegiremos? ¿Todas las clases estudiarán lo mismo? Son preguntas que nos hacemos muy
frecuentemente cuando tenemos que coordinar la Escuela Bíblica.

Iniciando el 2016, la Revista La Fuente, me pidió que escribiera sobre este tema y compartiera propuestas de planes de estudio para las Escuelas Bíblicas. En este encuentro de "La aventura de ser maestro"quiero compartirlo contigo.

Por un lado haciendo click aquí encontrarás un artículo que contesta preguntas como "¿Por qué es importante tener un plan de estudio?", "¿Qué es un plan de estudio?" y "¿Cómo preparar un plan de estudio?"

Y a continuación una serie de propuestas de planes de estudio como sugerencia, aquí.

Pero, recuerda, la planificación del próximo año comienza de rodillas, buscando la guía, dirección y voluntad de Dios para tu Escuela Bíblica. 

Te espero en el próximo encuentro para seguir compartiendo "de maestro a maestro". 



viernes, 2 de diciembre de 2016

¡¿Una prueba más?!

¿Terminaste las pruebas finales?¿Cuál fue la más fácil? ¿Y la más difícil? No digas nada, estás pensando en la de Historia y Geografía… ¡cuánto para estudiar! Y mejor no hablar de la de Ciencias Naturales… ¡Qué momento terrible del año! ¡Hay que estudiar todos los días! Pero, te doy una buena noticia: ¡Ya pasó! ¡Queda mucho menos para las tan merecidas y esperadas VACACIONES! 

Aunque, pensándolo bien te quedarían dos pruebas más por pasar… ¡Si! No te sorprendas, eso nos dice la Biblia. Mira la primera prueba quién la pone… “Dios nos ha dado la conciencia para que podamos examinarnos a nosotros mismos”. (Proverbios 20:27) ¡Estás leyendo bien! ¡Tú tienes que ponerte una prueba! ¿Estás preparado? Seguramente te estarás preguntando, ¿de qué tiene que ser la prueba?
Gálatas 6:4 te da la respuesta: “Cada uno debe examinar su propia conducta. Si es buena, podrá sentirse satisfecho de sus acciones, pero no debe compararse con los demás.” ¿Cómo fue tu conducta este año? ¿Cómo te llevaste con tus compañeros? ¿Y en casa? ¿Tuviste lindas actitudes hacia los demás? ¿Compartiste, fuiste generoso? ¿Obedeciste? Y si hablamos de respeto… ¿cómo fueron tus actitudes hacia los demás? ¿Qué nota debieras ponerte en esta prueba? No mires al costado, ni pienses en tu hermano… La Biblia es muy clara… ¡Ponte la prueba a ti mismo sin compararte con los demás!

Ahora, es el turno de la segunda prueba… ¿Quién la pone? Eclesiastés 3:18 dice: “…Dios nos pone a prueba…” ¡Uy! ¡Esta debe ser más difícil! ¿De qué será?

ü  Dios prueba tus pensamientos. “Dios mío, mira en el fondo de mi corazón, y pon a prueba mis pensamientos.”( Salmos 139:23) ¿Cómo te irá en esta prueba? ¿Cómo fueron tus pensamientos durante este año? ¿Pensaste cosas lindas de los demás o no? ¿Tuviste pensamientos buenos o no tanto?

ü  Dios prueba tus sentimientos. “No tratamos de agradar a nadie, sino solo a Dios, pues él examina todo lo que sentimos y pensamos.” (1ª Tesalonicenses 2:4) ¿Cuáles fueron tus sentimientos este año? ¿Qué sentiste hacia tus padres y hermanos? ¿Y hacia los amigos cuando no hacían lo que querías? Y si pensamos en la maestra, ¿qué pasaba por tu corazón cuando te decía que algo estaba mal o no podías hacer?

ü  Dios prueba tus intenciones. “El oro y la plata se prueban en el fuego; nuestras intenciones las pone a prueba Dios.” (Proverbios 17.23) Cuando ayudabas en casa, ¿qué intenciones tenías? ¿Lo hacías por agradar a mamá o porque esperabas que ella te diera algo a cambio? Cuando te ofrecías para ayudar a una amiga en el cole, ¿era para que ella se sintiera bien o para que todos vieran “qué buena amiga que eres”?

ü  Dios prueba todo de ti. “Dios mío, tú me conoces muy bien; ¡sabes todo acerca de mí!” (Salmo 139.1) ¡Si! ¡El conoce todo de ti! Sabe qué hiciste cada minuto de este año que pasó, sabe qué hiciste cuando estabas en el colegio, en casa y también cuando estabas solo. ¿Qué nota pondrá al terminar de corregir la prueba?

Quizás tendrás excelentes calificaciones, o muy buenas… O quizás hayan cosas que corregir y seguir estudiando para el año que viene. No importa, lo bueno es que Dios siempre está dispuesto a darte una segunda oportunidad. Y algo más, él te ayuda a corregir aquello en lo que no te fue también… así lo prometió… “Toma en cuenta a Dios en todas tus acciones, y él te ayudará en todo.” (Proverbios 3:6). ¡Qué excelente desafío y promesa para el 2016!


domingo, 30 de octubre de 2016

La Reforma Protestante... ¿qué es?

Una  maestra en la clase, conversa con sus alumnos  sobre fechas importantes y qué acontecimiento histórico recuerdan ese día. Así los niños mencionaron 1º de mayo, Día de los Trabajadores; 19 de junio, Natalicio de Artigas; 18 de julio, Jura de la Constitución; 25 de agosto, Declaratoria de la Independencia entre otros…

De repente, la maestra hace una pregunta: “¿Qué recordamos el 31 de octubre?” Se produce un silencio, y una voz grita desde el fondo del salón… “¡Halloween!”

La maestra, sin quitarle valor a la respuesta de Diego, le contesta: “Tienes razón Diego, muchas personas ese día celebran Halloween porque desconocen que algo mucho más importante sucedió un 31 de octubre. ¿Quieren que les cuente?”

Toda la clase grita… “¡Si! ¡Si!”. La maestra coloca en el pizarrón un dibujo de una iglesia descuidada y alrededor comienza a colocar elementos que se utilizan en la reparación o mejora de una construcción: pincel, pintura, serrucho, destornillador, martillo…

Cecilia, espontánea como siempre, le pregunta: “Mae, ¿ese día recuerdan la destrucción de una iglesia?”

Tratando de disimular la risa, por la graciosa pero interesante pregunta de Cecilia, la maestra contesta: “No, Ceci. Todo lo contrario, ese día recordamos la Reforma de la Iglesia”

Luego, dirigiéndose a la clase, pregunta: “¿Cuándo es necesario  hacer una reforma en una casa?” Las respuestas comienzan a llover y el pizarrón se llena de ideas. Entre todos concluyen que una reforma es necesaria cuando algo no funciona bien, hay que hacer cambios para que las personas que allí habitan vivan mejor.

Continúa preguntando… “¿Quién realiza la reforma?” Nuevamente se elabora una lista de sugerencias con las opiniones de todo el grupo. “Hay un arquitecto que diseña la reforma y albañiles que la realizan.”

“Muy bien - dice la maestra – todo esto que estuvimos conversando tiene mucho que ver con lo que debemos recordar cada 31 de octubre.”

“Escuchen con mucha atención la historia que les voy a contar… Hace muchos años, exactamente en el siglo XVI,  un hombre llamado Martín Lutero, se dio cuenta que las cosas en la iglesia, en todas las iglesias, no estaban funcionando bien, no como  Dios, el arquitecto que la diseñó, quería que funcionaran.”


¿Cómo se dio cuenta? Martín era un sacerdote, y por lo tanto él podía leer la Biblia. El resto de las personas no lo podían hacer. Cada día, él leía la Palabra de Dios porque quería saber que era lo que Dios quería decirle. Era la manera que tenía de escuchar a Dios, al igual que nosotros hoy.

Fue así que se dio cuenta que la Iglesia necesitaba una reforma. Dios, el arquitecto, le mostró a Martín que cambios había que hacer, para que la Iglesia estuviera mejor y las personas que allí estaban disfrutaran más de ella.
 
Javier, interrumpiendo a la maestra dice: “Mae, entonces Martín Lutero fue el albañil, ¿no?”

La clase estalló en risas. “Muy bien, Javier. Eso fue exactamente lo que pasó´. Martín fue uno de los albañiles que Dios utilizó para reformar la Iglesia.” - agregó la maestra.

Diana, curiosa como siempre, pregunta: “¿Qué cosas vio Martín que estaban mal en la Iglesia?”

“Muy buena tu pregunta Diana –contestó la maestra -   Al leer la Biblia, Lutero se dio cuenta de muchas cosas que andaban mal, que estaban equivocadas. Algunas de ellas fueron…

  • Solo los sacerdotes pueden leer e interpretar la Biblia

  •  Hay que pagar dinero para que los pecados sean perdonados. Cada pecado tiene su precio.
Gastón, que estaba muy pensativa, mientras la maestra hablaba, dice: “Entonces Dios le dio a Martín Lutero la Biblia como instrumento para hacer la reforma, ¿no?”

“Claro Gastón. Y Martín la usó para contarle a las personas qué era lo que estaba mal. Martín Lutero, comenzó a escribir en un papel todas aquellas cosas que debían cambiar acompañadas del texto bíblico que así lo enseñaba.”

Estas eran algunas de sus ideas:

  • Jesús pagó el precio por nuestros pecados… solo basta tener fe en él para recibir el perdón…  "...por gracia sois salvos por medio de la fe... no por obras..." Romanos 2:8 y 9
  • El hombre se salva por la fe y no por sus obras. 
  • Se debía hacer accesible la Palabra de Dios a los creyentes.
  •  El diálogo entre Dios y el hombre es más importante que los sacramentos o ritos.
  •  La Biblia podía ser interpretada por cualquier creyente y no sólo por los sacerdotes.
  •  Los hombres desde que habitan en este mundo son pecadores. "...todos pecaron y están separados de... Dios" Romanos 3:23

 “¡Cuántos cambios había que hacer… - dice Lorena - yo ya me cansé.”
 “Estos son solo algunos, Lore. En realidad Martín Lutero propuso 95Tesis que mostraban todo lo que había que reformar en la Iglesia.”

“¿Todo eso lo hizo en un día? Porque solo recordamos un día, el 31 de octubre…”, comentó Daniel, algo confuso.

“No, Danielito. Esto le llevó mucho tiempo de estudio e investigación a Martín Lutero. Recordamos ese día, porque fue el que Martín lo compartió con todas las personas de su ciudad.”

Un 31 de octubre de 1517, Lutero pegó en las puertas de la Iglesia de Wittenberg en Alemania, una lista con todas las cosas que había que cambiar, lo que la Biblia les decía qué debían hacer.

A partir de ese día, comenzaron a producirse cambios en la Iglesia. Dios usó a Martín Lutero como albañil y a muchos otros hombres como Calvino, por ejemplo, para que las personas conocieran más a Dios y pudieran vivir como él quería; para tener una vida mejor.

Algunas personas no estuvieron de acuerdo con las ideas de Lutero y los demás reformadores, y comenzaron a llamarlos “protestantes”.

“Ah, por eso el 31 de octubre, decimos que recordamos la Reforma Protestante”, se escucha una voz tímida. Era Lucía, que toda la clase había escuchado atentamente a la maestra.

Hoy en día, la Biblia está al alcance de todos, todos podemos leerla y encontrar en ella lo que Dios tiene para nosotros. Sabemos que Dios nos ama y nos da la posibilidad de acceder al cielo, solamente pidiendo perdón por nuestros pecados e invitándolo a formar parte de nuestras vidas.

¡Es un buen acontecimiento para recordar cada 31 de octubre!


sábado, 22 de octubre de 2016

Un disfraz diferente

Al entrar esta semana al supermercado me encontré con una “oscura” sorpresa… Si, leíste bien, todo lo que veían mis ojos era “oscuro”. Disfraces de fantasmas, máscaras de calaveras, arañas, películas de monstruos, sonidos “muy extraños” y para nada agradables.  Todo daba “miedo” pero sin embargo los niños venían a comprarlos para disfrazarse y salir a divertirse. ¿Divertirse? 


En la Biblia, Jesús te desafía a vestirte de una manera diferente, una manera “iluminada”.  MIrá lo que dice en Mateo 5:14, “Ustedes son como una luz que ilumina a todos.”

Sí, él quiere que te vistas de lamparita y no solo por un día, quiere que lo hagas siempre. Pero, no te asustes, no tenés que salir corriendo a buscar un disfraz… “la conducta de ustedes debe ser como una luz que ilumine…” (Mateo 5:15). Lo que hacés, lo que decís, como actuas debe ser tu “disfraz” de todos los días.

“… muestren como se obedece a Dios… Hagan buenas acciones” nos dice Jesús también. Eso es ser una “lamparita”, es ser luz.

Cuando compartimos nuestros juguetes o los colores para pintar, estamos iluminando a los demás. Les estamos mostrando cómo se obedece a Dios.

Cuando animamos a un compañero que está triste, estamos prendiendo la lamparita. Le estamos mostrando que obedecemos a Dios.

Cuando respetamos a los que están a nuestro lado, también somos una luz encendida, mostrando que hacemos lo que Dios espera de nosotros.

Cuando ayudamos en casa ordenando el dormitorio o levantando los platos luego de comer, seguimos alumbrando a los que nos rodean.

Pero la clave para iluminar es estar bien alto, a la vista de todos. Eso dice la Biblia: “Son como una ciudad construida en la parte más alta de un cerro y que todos pueden ver.  Nadie enciende una lámpara para meterla debajo de un cajón. Todo lo contrario: la pone en un lugar alto para que alumbre a todos los que están en la casa.” Tenemos que tener buenas acciones cuando estamos solos, pero más aún cuando estamos con otros. ¡Que todos vean la luz de tus buenas acciones!

Vestirnos de “lamparita” hace que los demás vean lo que hacemos bien y lo más importante “…alabarán a Dios…”. Se darán cuenta que vale la pena obedecer a Dios y hacer lo que nos pide.

Ser una “lamparita” es lo contrario a los disfraces del supermercado… cuando los demás te ven se alegran, son felices, quieren estar contigo porque les hacés bien.

Aceptá el desafío de Jesús y sé una luz todos los días.



Jesús... la luz del mundo

¿Alguna vez jugaste a la gallinita ciega? ¿Sabes cómo se juega? En un espacio delimitado los participantes forman un círculo con uno de ellos con los ojos tapados, “la gallinita ciega”, en el centro del mismo. Los participantes pueden cambiarse de lugar tantas veces como quieran. La “gallinita ciega” tiene que intentar identificar quién es cada participante solo tocándolo. No se puede hablar ni hacer ruidos. Si adivina, este participante pasa a ser la “gallinita ciega”.


¿Qué sentiste cuando te taparon los ojos? ¡Qué raros nos sentimos cuando no podemos ver! ¡Nos sentimos confundidos, inseguros! ¡Qué lindo es cuando nos sacan el pañuelo y podemos ver nuevamente!

¿Sabes que tú y yo somos gallinitas ciegas? Mirá lo que dice la Biblia: “No saben, no entienden, andan en tinieblas.” (Salmo 82:5) ¿Qué quiere decir esto? Muchas veces queremos hacer las cosas como nosotros queremos, no nos importan los consejos de los demás, ni la ayuda de los demás, nos encaprichamos. ¿Y qué pasa? La mayoría de las veces nos equivocamos o terminamos sufriendo.

 ¿A ver si te suena conocida esta situación? “Santiago, no es conveniente que mires tantas horas televisión. No te va a dar el tiempo para hacer los deberes.” “Si, mamá, yo puedo hacer las dos cosas.” Finalmente, los deberes van sin hacerse porque llegó la hora de irse a dormir. Santiago escogió el camino equivocado porque estaba con los ojos tapados. No quiso ver el camino que su mamá le indicaba. Jesús dijo esto en Juan 12:35, mira: “…el que anda en tinieblas, no sabe a donde va.”

Pero si nosotros queremos, hay alguien que puede sacarnos de las tinieblas y alumbrar nuestro camino. ¿Quieres saber quién puede ser nuestra lámpara? En Juan 8:12 está la respuesta: “Otra vez Jesús les habló, diciendo: Yo soy la luz del mundo; el que me sigue, no andará en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida.”
¡Qué bueno Jesús puede alumbrar nuestro camino y ayudarnos a tomar las mejores decisiones! ¿Cuál es la clave? “Yo soy la luz que ha venido para alumbrar este mundo. El que cree en mí no vivirá en la oscuridad.” (Juan 12:46)

 Si crees en Jesús y en lo que dice en la Biblia, si obedeces lo que allí está escrito, si pides su ayuda cuando no sabes que hacer, elegirás bien el camino a seguir, él te va a mostrar lo que es mejor.

 Probemos… “Desobedecí y me subí a la mesa para agarrar la tablet del mueble del living. Me caí y se rompió la tablet. Puedo dejar la tablet donde estaba y no decir nada. Igual nadie me vio. Cuando papá pregunte le digo que no sé nada.” ¿Esto es cierto? No, es una mentira. ¿Qué dice la Biblia? Efesio 4:15 dice: “…el amor debe hacernos decir siempre la verdad” El camino que Jesús me alumbra es decir la verdad, por lo tanto tengo que confesarle a mis padres que fue lo que pasó, cómo se rompió la tablet. Si lo hago, más allá de que se van a enojar, van a confiar en mí, porque no les mentí.

Jesús te va mostrar el camino cuando tengas dudas, cuando no sepas que hacer, cuando te sientas solo, cuando tengas miedo, cuando tengas que elegir, cuando tengas que tomar decisiones… De vos depende creer en él, escucharlo y obedecerlo.

¿Qué preferís ser “gallinita ciega” o “gallinita alumbrada”?